Martín descubre que su madre está por casarse con Juan, su antiguo bully, y decide sabotear la boda para evitar que se convierta en su padrastro. La historia suma al elenco a Adal Ramones, Jesús Ochoa, Lourdes Echevarría y Esmeralda Soto.
Para Ricardo Pérez, el salto del stand-up y los formatos digitales al cine representa una evolución de su trayectoria. “Era el camino natural, como artista te empieza a pasar que ya terminaste un ámbito que dices: ‘Bueno, ya probé esto, ahora qué pasa si hago esto también’”, explicó.
La película apuesta por una comedia de clasificación C y permitió que los actores modificaran diálogos y situaciones durante el rodaje. Pérez destacó que Max del Río abrió espacio para la improvisación y para incorporar momentos que no estaban previstos en el guion.
Debajo de las situaciones absurdas aparece otro conflicto: la vida afectiva de las madres y la incomodidad que puede provocar entre sus hijos que ellas tengan una nueva pareja. Pérez resumió esa discusión con una pregunta: “¿A qué edad puede una mamá ser independiente y tener una vida sexual propia, sin pedirle permiso a los hijos?”
La película también aborda el lenguaje coloquial y el doble sentido desde una perspectiva contemporánea. Sus protagonistas señalaron que los personajes pueden expresar ideas o comportarse de manera incorrecta sin que esas conductas representen necesariamente a quienes los interpretan.
A Toda Madre pasó por el Festival Internacional de Cine en Guadalajara antes de llegar a las salas. Durante su primera semana se programó en alrededor de 100 cines de más de 50 ciudades, aunque la distribución inicial no incluyó todos los estados.
La cinta tiene una duración de 88 minutos y clasificación C en México. Pérez reconoció la expectativa ante la respuesta del público: “Por mucho que nosotros digamos ‘está buena, está buena’, hace falta que ustedes den su última palabra”.
La película convierte el conflicto con el antiguo bully en una guerra familiar, pero también plantea una pregunta sobre los límites que los hijos intentan imponer a la vida de sus madres.















