El gobierno de Donald Trump consiguió una victoria luego que un tribunal de apelaciones de Ohio revirtió un bloqueo emitido por una jueza federal contra las deportaciones aceleradas, con lo cual la Casa Blanca retomará las expulsiones de inmigrantes sin necesidad que los detenidos comparezcan ante juez de inmigración.
El falló fue criticado por organizaciones a favor de los derechos de los inmigrantes al resaltar que se socava el principio fundamental de que las personas reciban un debido proceso cuando se busca deportarlas.
“Se someterá a las personas a un sistema injusto y propenso a errores”, afirmó en un comunicado Anand Balakrishnan, abogado principal del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).
Este mecanismo se usaba para migrantes detenidos en la frontera o cerca de ella, poco tiempo después de haber ingresado a la Unión Americana, pero Trump extendió su alcance para que pudiera aplicarse a inmigrantes en cualquier parte del país sin necesidad de que comparezcan ante un juez de migración.
De acuerdo con los jueces del tribunal de apelaciones los migrantes reciben una notificación sobre el procedimiento y tienen oportunidad de responder, por lo que concluyeron que la medida no viola el derecho al debido proceso.
Asimismo, señalaron que las autoridades migratorias no están obligadas a brindar asesoría legal a las personas detenidas.

















