Ciudad de Puebla, Pue. -La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó cualquier forma de discriminación al ser cuestionada sobre las declaraciones realizadas por las diputadas locales de Morena en Puebla, Nayeli Salvatori Bojalil y Elvia Graciela Palomares Ramírez, quienes emitieron comentarios despectivos hacia hombres mayores de 40 años y adultos mayores durante una transmisión en redes sociales.
En su conferencia de este miércoles, la mandataria federal dejó claro que expresiones de este tipo son inaceptables, independientemente del partido político al que pertenezcan quienes las emitan.
"Ya hizo una declaración sobre esto la presidenta de Morena. Sea de Morena o de cualquier otro partido político o sin partido político, no es correcto hablar de ninguna persona en una forma discriminatoria. Estamos en contra de cualquier forma de discriminación, cualquier forma. Y ya que sea Morena quien defina si eso representa una sanción para la diputada", expresó.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen luego de la polémica generada por un video difundido en plataformas digitales, en el que las legisladoras morenistas participaron en podcast junto con Hilda Salvatori —hermana de la diputada Nayeli Salvatori y nutrióloga del ISSSTEP—, así como Nadia de la Rosa, quien hasta antes de la controversia trabajaba en un programa de revista de Televisa Puebla.
Durante la charla, las participantes realizaron comentarios sobre los hombres mayores de 40 años y los adultos mayores, señalando que "ya huelen a baúl" y que "se están pudriendo", expresiones que provocaron una ola de críticas en redes sociales por considerarse ofensivas y discriminatorias.
Previo al posicionamiento de la presidenta de la República, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, condenó los comentarios y recordó que los principios del partido rechazan cualquier expresión de discriminación o violencia contra cualquier sector de la población y consideró que a ambas legisladoras deberían de suspendérseles sus derechos políticos.
Sheinbaum reiteró que corresponde a la dirigencia del partido determinar si las declaraciones ameritan algún procedimiento interno o una eventual sanción.















