El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este domingo la respuesta presentada por Irán al plan de alto al fuego impulsado por Washington, una decisión que vuelve a tensar el escenario internacional en Medio Oriente y coloca en duda la continuidad de la tregua iniciada el pasado 8 de abril.
“Acabo de leer la respuesta de los llamados ‘representantes’ de Irán. No me gusta: ¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”, escribió Trump en Truth Social, en una declaración breve pero contundente que reflejó el deterioro del proceso diplomático entre ambos gobiernos.
La respuesta iraní llegó en medio de un contexto regional marcado por ataques, amenazas militares y nuevas advertencias sobre seguridad marítima en el golfo Pérsico. Según medios estatales iraníes, Teherán busca un acuerdo que permita detener la guerra en distintos frentes, incluido Líbano, además de garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial.
La administración estadounidense esperaba recibir la postura iraní durante el fin de semana para definir si mantiene la tregua o reanuda operaciones militares. Mientras tanto, el embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, aseguró que Washington continúa dando “todas las oportunidades posibles” a la vía diplomática antes de regresar a las hostilidades.
La tensión aumentó luego de que un dron provocara un incendio menor en un buque frente a Catar. Emiratos Árabes Unidos y Kuwait también reportaron drones en su espacio aéreo. EAU afirmó haber derribado dos aparatos y responsabilizó a Irán, aunque no se reportaron víctimas.
El conflicto también mantiene presión sobre el programa nuclear iraní. Organismos internacionales señalaron que Irán posee más de 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel cercano al requerido para armamento nuclear. Ante ello, Trump reiteró amenazas de nuevos bombardeos si Teherán no acepta limitar su programa y reabrir completamente el estrecho de Ormuz.
Por su parte, el líder israelí Benjamin Netanyahu afirmó que la guerra no terminará mientras el uranio enriquecido permanezca dentro de Irán. Al mismo tiempo, Rusia reiteró su propuesta para retirar material nuclear iraní como parte de una eventual negociación internacional.
La crisis mantiene en alerta a gobiernos y mercados internacionales debido al impacto potencial sobre rutas comerciales, petróleo, seguridad regional y estabilidad geopolítica.

















