• 29 de Abril del 2026

Mexicanto cumple 40 años: “fuimos insolentes… es como si hubiera sido ayer”

Foto: Especial
  • El dueto que redimensionó la canción de autor celebra 4 décadas con un concierto en el Lunario del Auditorio Nacional

Ciudad de México. —Mexicanto llegaa su aniversario 40 con la serenidad de quien ha hecho del tiempo una canción. Pocas asociaciones musicales conservan la complicidad intacta después de tantos años. Con dos guitarras y la amistad como eje, Sergio Félix y David Filio crearon una estética que transformó la trova sin romperla: la hicieron respirar, la abrieron al viento, a lo novedoso.

Fuimos insolentes”, recuerda Filio. “Nos atrevimos a conectar las guitarras, a jugar con efectos, a cantar desde el humor”. En 1985, mientras el país se reponía del terremoto y la trova era todavía una expresión de solemnidad y protesta, Mexicanto irrumpió con una propuesta distinta.

Incorporaron pedales de efecto, guitarras electroacústicas y una búsqueda sonora que los acercaba más al pop progresivo o al folk británico que a la ortodoxia del canto nuevo. “Nos dimos gusto. Queríamos escuchar cómo sonaban nuestras guitarras con chorus o flanger”, recuerda Félix. “No buscábamos cambiar nada, pero cambió todo”.

Mexicanto debutó en 1985, con un estilo para la canción de autor que parecía venir del futuro. Su primer disco llegó dos años después. Desde entonces, los acompañó una generación entera que los escuchó crecer entre melodías suaves y letras que mezclaban ironía, ternura y crítica.

Desde entonces, el dúo grabó más de una decena de discos —entre ellos En Venta (1987), Castillo Blanco (1988), Si llegas (1990), Seremos Escuchados (1993), En El Camino (1995)— y se mantuvo como referente de la canción de autor mexicana.

Con letras que van de la introspección amorosa a la crónica social, Mexicanto tejió un lenguaje propio: melódico, limpio, sin solemnidad, pero con hondura poética. “Nuestra intención nunca fue ser de moda”, explica Félix. “Solo evolucionamos con lo que escuchamos, con lo que nos pasa”.

El concierto del Lunario, el próximo 14 de noviembre, explican, será íntimo. “Queremos contarle a la gente historias que no caben en los discos: anécdotas, traviesas, lo que se vive antes y después del escenario”, adelanta Filio.

En escena los acompañarán Félix Serrad, hijo de Sergio, en la guitarra, y Paolo Filio, sobrino de David, en el bajo. También habrá invitados sorpresa de distintas generaciones. “Será como volver a casa”, dice Sergio. “Como si fuera 1985, con dos guitarras y dos voces”.

El paso del tiempo no ha modificado su espíritu. “El cuerpo se cansa, las articulaciones duelen, pero la voz sigue amarrada al alma”, dice Filio. “La emoción es la misma, solo que ahora entendemos mejor la fortuna de seguir vivos”.

Aunque han trabajado en proyectos alternos, ambos coinciden: Mexicanto sigue siendo su casa. “Nos da permiso de salir, experimentar y volver con más aprendizajes”, comenta Félix. “No hay cuernos, hay gratitud”.

Al mirar hacia atrás, descubren que su música ya forma parte de la herencia familiar. “Un muchacho se me acercó y me dijo: mi abuelo los oía. Mi abuelo, imagínate”, ríe Filio. “Así como se hereda una receta de mole, se heredan las canciones”.

Para ellos, esa continuidad es el mayor premio. “Nos seguimos viendo como los jóvenes de 22 y 25 años que se subieron por primera vez a un escenario”, dice Félix. “Nos veo con la misma ilusión. Es como si hubiera sido ayer”.

“Solo cambió el cuerpo. La emoción, no”. Y así, mientras los nietos de sus primeros oyentes descubren sus canciones, Mexicanto vuelve a decir lo que siempre dijo: que la vida, cuando se canta a dos voces, es menos pesada y más luminosa.

Cuarenta años después, la dupla sigue fiel a su fórmula: dos guitarras, dos voces y una verdad simple: las canciones no tienen tiempo y lo importante es coincidir.