Un entramado delictivo que operaba desde España y coordinaba el flujo de cocaína y metanfetamina hacia distintos países. La institución calificó la intervención como una acción “de gran impacto” por el alcance regional del grupo.
El operativo dejó 20 personas arrestadas, de las cuales quince fueron enviadas a prisión, incluidos dos objetivos prioritarios de la DEA y colaboradores relacionados con la Camorra italiana. De acuerdo con el informe, la red había logrado establecer un modelo de distribución sofisticado para consolidar rutas hacia el mercado europeo.
En los cateos, agentes incautaron 1,870 kg de cocaína, 375 kg de anfetamina, 275,000 euros en efectivo, 15,000 USDT, tres armas de fuego, quince vehículos y catorce kilos de plata. Estos aseguramientos, según autoridades citadas en el comunicado oficial, evidencian el nivel operativo que buscaba instalar el CJNG en la región.
La organización criminal probaba rutas en los puertos de Oporto y Róterdam, donde intentaba esconder cargamentos dentro de maquinaria industrial, una táctica utilizada para minimizar riesgos en la logística del narcotráfico. “Habían logrado un sistema meticuloso de ocultación”, indicó un responsable policial en declaraciones adjuntas al parte oficial.
El dispositivo policial, coordinado en distintos puntos del país, confirma la presencia del CJNG dentro de redes europeas del crimen organizado y marca un precedente en la cooperación internacional contra el tráfico de drogas.















