Las declaraciones fueron realizadas durante una rueda de prensa en la residencia privada del mandatario en Mar-a-Lago, diez horas después del inicio de la denominada Operación Resolución Absoluta, una acción militar lanzada —según el propio Trump— con el objetivo de capturar a Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
De acuerdo con el presidente estadounidense, ambos serían trasladados a Nueva York “en un futuro próximo” para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico. “El dictador finalmente ha sido derrocado en Venezuela, el pueblo es libre”, proclamó Trump ante los medios.
El anuncio marca un nuevo y controvertido capítulo en la relación entre Estados Unidos y Venezuela. Trump sostuvo que la decisión de asumir el control temporal del país responde a la necesidad de garantizar estabilidad y seguridad durante el proceso posterior a la salida de Maduro, aunque no ofreció detalles sobre la duración de esta medida ni sobre el papel que jugarán los actores políticos venezolanos.














