• 26 de Enero del 2026

Europa cierra filas ante amenazas arancelarias de Trump por Groenlandia

Foto: Especial
  • Ocho países europeos condenan la presión comercial de Washington y la UE evalúa activar su “bazuca comercial”

Ocho líderes europeos emitieron este domingo una declaración conjunta para condenar las amenazas arancelarias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vinculadas a su intención de adquirir Groenlandia. El pronunciamiento fue suscrito por Dinamarca, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Suecia, Finlandia y Noruega.

En el texto, los mandatarios expresaron su “solidaridad inquebrantable” con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia, frente a lo que calificaron como presiones inaceptables por parte de Washington. Subrayaron además que la soberanía y la integridad territorial no son negociables y advirtieron que “Europa no será chantajeada”.

La declaración alertó sobre el riesgo económico de la escalada, señalando que las amenazas arancelarias “socavan las relaciones transatlánticas y corren el riesgo de una peligrosa espiral descendente” para la economía global.

El conflicto se intensificó luego de que Trump anunciara la imposición de un arancel del 10% a partir del 1 de febrero de 2026, con un aumento previsto al 25% en junio, contra los ocho países firmantes. La Casa Blanca justificó la medida como represalia por la presencia militar europea en ejercicios en Groenlandia y por la negativa a negociar la venta de la isla.

Respuesta coordinada de la UE

Ante la escalada, los embajadores de los 27 Estados miembros de la Unión Europea convocaron una reunión de emergencia en Bruselas para evaluar contramedidas. Entre las opciones sobre la mesa figura la posible activación del Instrumento Anticoerción, conocido como la “bazuca comercial” de la UE.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, reafirmaron que el bloque actuará de manera coordinada para proteger su soberanía económica y responder de forma proporcional a cualquier medida coercitiva.

El pulso entre Washington y Europa abre un nuevo capítulo de tensión transatlántica, con implicaciones comerciales y geopolíticas que podrían extenderse más allá del Atlántico Norte.