Canadá. -El expansionismo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto ahora su foco en Groenlandia, la isla ártica estratégica bajo soberanía danesa. Frente a la oposición de los países europeos, el mandatario republicano ha vuelto a recurrir a su herramienta predilecta de presión: la amenaza de imponer aranceles comerciales.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, advirtió sobre la gravedad del momento. Desde Qatar, donde realiza una visita oficial para fortalecer el comercio bilateral, expresó la inquietud de Ottawa ante el aumento de tensiones con aliados tradicionales.
“Es una situación grave y estamos preocupados. Nos preocupa esta escalada”, declaró Carney ante periodistas, subrayando que, ante la creciente inestabilidad de Estados Unidos, Canadá busca diversificar y fortalecer sus relaciones económicas.
El primer ministro fue enfático al remarcar el principio de soberanía: “El futuro de Groenlandia y las decisiones sobre el futuro de Groenlandia son decisiones que deben tomar Groenlandia y Dinamarca”.
En Europa, las amenazas de Trump provocaron una reacción inmediata. Diplomáticos confirmaron la convocatoria de una reunión de emergencia en Bruselas para definir una respuesta conjunta frente a los posibles gravámenes estadounidenses.
Desde Washington, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió la postura de la Casa Blanca al asegurar que Groenlandia estaría más segura bajo control estadounidense y acusó a Europa de proyectar debilidad frente a otras potencias.
La escalada ha sido descrita por The Wall Street Journal como una peligrosa combinación de tensiones comerciales y de seguridad que podría sumir a la alianza transatlántica en su crisis más profunda en más de siete décadas.
Para Canadá, el conflicto tiene implicaciones directas. Tras las reiteradas declaraciones de Trump sobre Groenlandia y su retórica sobre una posible absorción canadiense, el debate sobre la defensa de la soberanía y la estabilidad regional ha ganado fuerza en la agenda política y pública del país. “Nunca, jamás, de ninguna manera, forma o modo, seremos parte de Estados Unidos”, sostuvo el primer ministro.















