La crisis institucional en Perú se profundiza con la destitución de José Jerí, decidido por el Congreso con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones.
Jerí, que ejercía funciones de forma interina luego de la destitución de la presidenta Dina Boluarte (2022-2025) en octubre pasado, es investigado por mantener reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y por supuestas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente interactuaron con él en el Palacio de Gobierno.
La censura implica que Jerí pierda automáticamente su condición de jefe de Estado encargado, dejando vacante temporalmente la máxima autoridad. Esta medida destaca la importancia de la responsabilidad y transparencia en el manejo de cargos interinos, así como la presión política que enfrenta el país.
El desenlace subraya la complejidad del sistema político peruano y los desafíos que acompañan a la estabilidad de los mandatos interinos frente a investigaciones y cuestionamientos públicos.















