• 18 de Octubre del 2026

Sacerdote habló de la muerte antes de morir bajo una cruz

Patricio Sánchez Molinari murió el 17 de octubre durante una misa en Guayaquil, Ecuador, cuando un crucifijo cayó sobre su cabeza. Minutos antes había reflexionado sobre la muerte y el valor del tiempo dedicado a la familia y a Dios. El accidente quedó grabado en una transmisión en vivo.

El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari murió la noche del sábado cuando una pesada cruz de madera cayó sobre su cabeza mientras celebraba una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil. Minutos antes, el religioso había hablado ante sus feligreses sobre la inevitabilidad de la muerte, sin saber que aquella sería su última homilía.

“Un día todos los que estamos aquí también vamos a morir”, expresó el párroco durante una reflexión sobre el tiempo que las personas dedican a Dios, a sus familias y a las actividades cotidianas. La declaración quedó registrada en la transmisión de la ceremonia y se convirtió en viral luego de la difusión del video.

La misa se transmitía en vivo por Facebook. Cerca del minuto 27, mientras los feligreses participaban en las oraciones posteriores a la homilía, la estructura colocada detrás del altar se desprendió y cayó directamente sobre el sacerdote.

La grabación muestra cómo los asistentes reaccionaron al impacto. Algunos comenzaron a gritar, mientras otros se acercaron para intentar auxiliar al párroco. Entre las voces se escucharon peticiones para llamar a una ambulancia. La transmisión terminó poco después.

El accidente ocurrió en el templo ubicado sobre la calle José Mascote, entre Calicuchima y Maldonado, en el centro-sur de Guayaquil. El sacerdote pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, comunidad religiosa conocida como los redentoristas.

La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento mediante un comunicado difundido por el cardenal Luis Cabrera Herrera, arzobispo de la ciudad, quien expresó sus condolencias a familiares, amigos e integrantes de la congregación.

Durante la ceremonia, Sánchez Molinari había reflexionado sobre un pasaje del Evangelio de Mateo relacionado con la respuesta de Jesús a los fariseos y herodianos acerca de lo que corresponde al César y lo que corresponde a Dios.

El sacerdote explicó que las personas suelen dedicar buena parte de su tiempo al trabajo, al entretenimiento y a las preocupaciones cotidianas, mientras relegan los momentos de convivencia familiar y práctica religiosa.

En esa reflexión mencionó que la muerte llegará para todos y sostuvo que el tiempo compartido con Dios y los seres queridos constituye una parte fundamental de la vida.

Sus palabras adquirieron una resonancia particular después del accidente. La coincidencia entre el contenido de la homilía y la muerte del sacerdote provocó que fragmentos de la transmisión circularan ampliamente en medios de comunicación y redes sociales.

El mensaje, sin embargo, formaba parte de una reflexión religiosa sobre las prioridades personales. No existe evidencia de que el sacerdote conociera algún riesgo relacionado con la estructura que posteriormente cayó sobre él.

Hasta ahora, las autoridades ecuatorianas no habían informado qué provocó el desprendimiento del crucifijo. Tampoco se había establecido públicamente si la caída respondió al deterioro de la estructura, una falla en sus soportes o alguna otra circunstancia. Determinarlo requiere una revisión técnica que no aparece documentada en la información consultada.

La grabación permite observar la caída de la cruz y la reacción de quienes asistían a la misa, pero no establece las condiciones que provocaron el accidente.