• 02 de Noviembre del 2026
TGP

Trump exhibe el petróleo venezolano como botín de guerra

El presidente estadounidense asegura que los beneficios obtenidos en Venezuela compensan hasta diez veces el costo de la guerra contra Irán.

Donald Trump presentó la riqueza de Venezuela como una fuente de recursos capaz de compensar el gasto militar de Estados Unidos en Irán. El presidente afirmó que su gobierno había recuperado hasta diez veces lo invertido en la guerra mediante los beneficios obtenidos en territorio venezolano, pero no aportó cifras verificables que sostengan esa relación.

Las declaraciones, difundidas el 30 de octubre de 2026, surgieron cuando Trump respondió a las críticas del congresista demócrata Ro Khanna sobre el costo de la ofensiva estadounidense contra Irán. El mandatario defendió el gasto militar y aseguró que las operaciones relacionadas con Venezuela habían producido beneficios extraordinarios.

Trump sostuvo que cualquier cantidad gastada en Irán había quedado ampliamente compensada por lo obtenido en Venezuela. También habló de cientos de miles de millones de dólares, una magnitud que no coincide con las estimaciones públicas disponibles sobre los ingresos petroleros venezolanos administrados bajo los acuerdos con Washington.

La referencia a Venezuela no fue aislada. En un discurso pronunciado el 16 de octubre en Dalton, Georgia, Trump recurrió a la idea de que al vencedor le corresponden los despojos y mencionó expresamente el petróleo, el oro y los diamantes. Sus palabras mostraron una concepción de la intervención exterior vinculada al aprovechamiento económico de los recursos de otros países.

El presidente ya había utilizado esa lógica al hablar de Irán. En septiembre planteó la posibilidad de que Estados Unidos permaneciera en ese país y conservara su petróleo, con una comparación explícita con Venezuela. La reiteración permite identificar una intención política expresada por el propio mandatario, aunque no demuestra que Washington haya adquirido legalmente la propiedad de esos recursos.

La distinción es fundamental. Una orden de la Casa Blanca emitida en enero de 2026 estableció que los ingresos petroleros venezolanos depositados en cuentas del Tesoro estadounidense conservan su condición de propiedad soberana de Venezuela. La custodia y administración de fondos no equivalen, jurídicamente, a su transferencia al patrimonio de Estados Unidos.

Tampoco están acreditadas las ganancias que Trump presume. Una verificación de PolitiFact publicada en agosto recogió una estimación de alrededor de 13 mil millones de dólares en ingresos brutos petroleros venezolanos bajo el esquema administrado por Washington, lejos de los cientos de miles de millones mencionados por el presidente. Esa estimación corresponde a agosto y no constituye un balance actualizado de octubre.

Las afirmaciones abren dos preguntas distintas: cuánto dinero ha ingresado realmente mediante el petróleo venezolano y quién decide su destino. Mientras Trump utiliza esos recursos para justificar el costo de una guerra en otro país, el marco oficial estadounidense reconoce que pertenecen a Venezuela. La tensión entre ambas posiciones expone el alcance de la influencia económica que Washington pretende ejercer sobre Caracas y la falta de transparencia pública sobre sus resultados.