Ciudad de Puebla, Pue. – Como un logro histórico, consideró el doctor José Ojeda Bustamante, analista político y académico, la salida de 13 millones de personas de la pobreza en México durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Este avance, explicó, se debió a una combinación estratégica de programas de Bienestar, aumento sostenido del salario mínimo y una política económica que rompió con los paradigmas neoliberales del pasado.
“Este es un dato histórico. Por primera vez en décadas no hubo un saldo negativo en el combate a la pobreza. Al contrario, se logró reducirla significativamente”, subrayó Ojeda.
En entrevista con SICOM Noticias, el especialista explicó que, a diferencia de gobiernos anteriores que limitaban el crecimiento del salario mínimo bajo la idea de evitar inflación, el gobierno de López Obrador apostó por una redistribución real del ingreso, respaldada por una política de bienestar más robusta.
“Se rompió con la vieja lógica que decía que subir el salario mínimo generaría inflación o fuga de capitales. Hoy vemos que no solo no ocurrió eso, sino que esta política permitió mejorar directamente el nivel de vida de millones de mexicanos”, detalló.
Ojeda Bustamante explicó que el éxito se entiende mejor cuando se analiza a través del enfoque de pobreza multidimensional, que no solo toma en cuenta el ingreso económico, sino también factores como acceso a salud, educación, alimentación, servicios y vivienda.
“No solo se trata de tener dinero en el bolsillo. La pobreza se clasifica en dimensiones: si no tienes salud, si no tienes vivienda digna, si no tienes educación, también eres pobre. Reducir la pobreza implica atender todas esas carencias”, indicó.
Uno de los puntos más llamativos, destacó el doctor Ojeda, es que incluso voceros y analistas identificados con la oposición y con el modelo neoliberal han tenido que reconocer el impacto positivo de estas políticas públicas.
“Fue significativo ver a intelectuales orgánicos del neoliberalismo, a críticos del gobierno anterior, aceptar que hubo un cambio real. Incluso ellos tuvieron que reconocer que López Obrador tenía razón al apostar por un modelo distinto de desarrollo”, afirmó.
Ojeda también explicó que estas cifras no son propaganda ni manipulables, pues provienen de fuentes oficiales como el INEGI y el Coneval, instituciones autónomas que tradicionalmente eran utilizadas para desacreditar los resultados de gobiernos progresistas.
¿Qué sigue con el nuevo gobierno?
Sobre el panorama futuro, el analista consideró que la nueva administración encabezada por Claudia Sheinbaum tiene una base sólida para continuar con este modelo, aunque advirtió que los retos persisten.
“Es una oportunidad para consolidar un modelo alternativo de desarrollo económico y social, uno más cercano al ciudadano, más equitativo. Pero también es un momento crucial para demostrar que no fue solo una coyuntura, sino una política de Estado sostenible”, sostuvo.



















