La determinación fue avalada durante una sesión del Ayuntamiento con ocho votos a favor, uno en contra y una abstención, lo que evidenció la fractura política existente entre la edil y la mayor parte de los regidores que integran el cuerpo colegiado.
De acuerdo con los integrantes del Cabildo que respaldaron la propuesta, la petición surge a partir de diversas diferencias con la conducción de la administración municipal. Entre los señalamientos expuestos se encuentran temas relacionados con la transparencia gubernamental, el acceso a la información pública, el manejo de recursos y la toma de decisiones dentro del gobierno local.
Las discrepancias entre la alcaldesa y los regidores se han intensificado en los últimos meses, generando un ambiente de confrontación política al interior del Ayuntamiento que ahora escaló hasta el ámbito legislativo estatal.
A ello se suman diversas controversias que han rodeado a la gestión de Bárcenas durante los últimos meses, entre ellas cuestionamientos relacionados con el cumplimiento de obligaciones de transparencia y denuncias que habrían sido presentadas ante instancias ministeriales.
Será el Poder Legislativo estatal el encargado de definir el alcance de la solicitud y los pasos a seguir en un proceso que podría convertirse en uno de los casos políticos de mayor atención en la región Mixteca durante los próximos meses.












