Se trata de árboles emblemáticos de los ecosistemas lagunares de México, que fueron plantados en CU, como parte de la iniciativa Raíces que nos unen, una estrategia integral de conservación en la Laguna Poniente de CU, la cual se convirtió en el corazón verde de una jornada de reforestación que reunió a la comunidad universitaria.
“El ahuehuete no sólo es una especie nativa, es un símbolo de resiliencia, memoria viva y conexión con nuestros ecosistemas originarios”, expresó Diego Ariel Riva, coordinador de Gestión Ambiental, de la Coordinación General de Desarrollo Sustentable de la BUAP.
Esta especie —agregó— previene la erosión, mejora la calidad del agua, ofrece refugio a aves locales y contribuye a mitigar el calor urbano. “Su plantación en la Laguna Poniente no sólo embellece el paisaje, sino que refuerza los servicios ambientales del campus”.
Antes de iniciar la siembra, se impartió una charla sobre las condiciones adecuadas para la plantación del ahuehuete, incluyendo profundidad, manejo del suelo, así como cuidados posteriores para asegurar su adaptación y crecimiento.
La jornada contó con la participación de integrantes de las facultades de Ingeniería Química, Ciencias Biológicas, Ciencias de la Electrónica y Ciencias Químicas.
A través de diagnósticos, campañas y acciones concretas, la BUAP reafirma su liderazgo en la construcción de un campus resiliente, biodiverso y comprometido con el futuro.














