El detenido es un general retirado del Ejército Mexicano y exservidor público federal, identificado como uno de los colaboradores cercanos del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien cumple una condena en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.
Según reportes de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Eduardo Enrique G. aparece como firmante en diversos contratos considerados irregulares, firmados entre 2012 y 2013 con la empresa Nunvav Inc., firma que presuntamente operaba como parte del entramado empresarial ligado a García Luna. Dichos convenios estaban destinados a la instalación de sistemas de videovigilancia, control y monitoreo en distintos centros federales de readaptación social.
Las investigaciones señalan que el monto de estos contratos habría rebasado los 50 millones de dólares y contemplaba la provisión de tecnología para penales ubicados en Tepic, Nayarit; Hermosillo, Sonora; y Ocampo, Guanajuato, además de la colocación de cámaras y micrófonos en cárceles federales.
De acuerdo con El Sol de Puebla, las autoridades federales indagan la compra de la exhacienda de Rijo, inmueble adquirido presuntamente al concluir el sexenio del expresidente Felipe Calderón. Posteriormente, el lugar fue remodelado para funcionar como hotel y salón de eventos, y no se descarta que haya sido utilizado para actividades relacionadas con el blanqueo de capitales.
Cabe recordar que en 2023 el hoy detenido obtuvo una suspensión provisional que impedía su arresto; no obstante, dicha protección legal fue revocada recientemente, lo que abrió la puerta a su detención.
El aseguramiento se llevó a cabo en el municipio de Izúcar de Matamoros, a corta distancia de la exhacienda. De acuerdo con fuentes oficiales, el pasado lunes 5 de enero el implicado fue visto supervisando labores de construcción dentro del predio.
La exhacienda de Rijo ha sido utilizada en el pasado como sede de encuentros políticos regionales y como locación para producciones televisivas, entre ellas la telenovela Amazonas, producida por Salvador Mejía.
La FGR señaló que las indagatorias siguen en curso y advirtió que el caso podría ampliarse, dando lugar a nuevas investigaciones vinculadas con la presunta red de corrupción encabezada por Genaro García Luna.















