Durante entrevista en SICOM Noticias, la ingeniera ambiental Gema García Sánchez, egresada de la Universidad Tecnológica de Puebla, destacó que los beneficios de este proyecto abarcan ámbitos ambientales, sociales y de salud pública.
La especialista explicó que los árboles funcionan como “fábricas de oxígeno” y también como “fábricas de agua”, ya que contribuyen a la filtración y recarga de mantos acuíferos. Además, ayudan a la recuperación del suelo, capturan contaminantes, regulan la temperatura y generan espacios de refugio y anidación para fauna urbana.
A nivel social y psicológico, subrayó que las áreas verdes mejoran la calidad de vida de la población. “No es lo mismo un espacio sin árboles que uno con una paleta vegetal diversa; el impacto es positivo tanto para las personas como para la flora y la fauna”, señaló.
Este fin de semana se plantaron 2 mil 100 árboles en la zona del CIS y en áreas del parque donde anteriormente no había vegetación suficiente. García Sánchez resaltó que se trata de acciones “visibles y tangibles”, pues el proyecto ya está en marcha.














