Ciuad de Puebla, Pue.— Con apenas cuatro años de edad, el pequeño Gabriel Castillo Amador comienza a llamar la atención por su talento musical, particularmente por su habilidad para dirigir orquestas y seguir el ritmo de distintos instrumentos, una vocación que ha despertado el interés de músicos y autoridades culturales en Puebla.
Durante una entrevista para SICOM Noticias, Gabriel estuvo acompañado por sus padres, Josefina Amador González y Antonio Castillo López, quienes relataron que el interés del menor por la música se manifestó desde sus primeros meses de vida. De acuerdo con su madre, cuando tenía alrededor de ocho meses el niño ya marcaba el ritmo con palmadas, mientras que durante el embarazo acostumbraban ponerle música clásica, lo que consideran influyó en su sensibilidad musical.
El padre del menor explicó que la inclinación por la música también tiene raíces familiares y culturales. Señaló que provienen de San Felipe Tepetlapan, comunidad cercana a Tepexi de Rodríguez, en la Mixteca poblana, una región reconocida por su tradición musical. “Se dice que es un pueblo de músicos; cerca del 85 o 90 por ciento de la población tiene alguna relación con la música”, comentó.
Actualmente Gabriel aprende tambora y platillos, además de mostrar interés por dirigir orquestas. Sus padres indicaron que recibe orientación de una maestra de la Sinfónica Municipal de Puebla, lo que ha permitido encauzar sus primeras experiencias musicales.
Durante la conversación, el secretario de Arte y Cultura del estado, Fritz Glockner Cortés, destacó que el caso del niño refleja la importancia del entorno familiar y cultural en el desarrollo de las vocaciones artísticas.
“El talento de Gabriel muestra cómo la música está viva en nuestras comunidades. Las vocaciones se forman con el acompañamiento de la familia y con espacios culturales que permitan a niñas y niños desarrollar sus habilidades”, señaló.
El funcionario explicó que la dependencia estatal trabaja en recorrer municipios y fortalecer espacios culturales, como casas de cultura y programas comunitarios, con el objetivo de identificar y apoyar talentos artísticos en todo el estado, especialmente entre niñas, niños y jóvenes.
Para los padres de Gabriel, la clave ha sido permitir que el niño disfrute la música como un juego, evitando imponerle disciplina rígida y fomentando su curiosidad musical.
Mientras tanto, el pequeño continúa sorprendiendo con su entusiasmo por dirigir melodías, desde piezas musicales hasta el Himno Nacional, convirtiéndose, según relataron durante la entrevista, en un entusiasta promotor de la música entre sus propios compañeros de preescolar.















