Menciono esto, porque a propósito de la Glosa del 3er Informe de Gobierno de nuestro gobernador del estado, Miguel Barbosa Huerta, acudí el 1 de febrero ante la LXI Legislatura del Congreso de Puebla para comparecer sobre las acciones de la Secretaría de Educación de nuestro Estado en mi calidad de secretario y encargado, de esta altísima encomienda a nivel estatal.
Digo encargado en el sentido señalado por nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador; quien desde una postura ética y republicana ha apuntado que, como servidores públicos de la Cuarta Transformación, la tarea que se nos da no es un cargo, sino un encargo; el cual hemos de asumir con el más al alto sentido de vocación, compromiso y sostenibilidad para con el pueblo y en este caso, para con todos y todas las poblanas.
Y es que afortunadamente, para el ejercicio de gobierno, la llegada de la Cuarta Transformación a nuestro país y también a Puebla, ha venido aparejada de una nueva conciencia del poder popular. Frente al pensamiento y las praxis políticas dominantes se han abierto nuevos senderos, nuevas epistemologías del Sur y una renovada conciencia popular.
Conciencia popular en el entendido que los ciudadanos son cada vez más sabedores de sus derechos, pero también de sus deberes en la construcción del México democrático al cual aspiramos.
Y también porque el pueblo ha revalorado como desde hace mucho no lo hacía, la importancia de dialogar y debatir de manera horizontal, abierta y pública a través de las Instituciones democráticas construidas a lo largo de la historia, como lo es en este caso el Congreso del Estado de Puebla; el cual por cierto fue instalado por vez primera hace ya casi 200 años, el 19 de marzo de 1824.
Por ello, agradezco a los 41 diputados que lo integran y que representan justamente la diversidad y pluralidad de nuestro Estado.
A los hombres y mujeres de todas nuestras regiones que confían en la vocación legislativa de sus representantes y que ven en sus legisladores y en la rendición de cuentas de todos los servidores públicos un derecho y deber ciudadano.
A ellos y a todos los poblanos que habitan el campo y la ciudad justamente va dirigida, como nos lo señala nuestro gobernador Miguel Barbosa, la responsabilidad de garantizar que en Puebla la Educación sea un Derecho en sus dimensiones de asequibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y adaptabilidad, que se dé a lo largo y ancho de la vida, que forme ciudadanía para la transformación y que se realice en un marco sostenible, de respeto y de cuidado a nuestra única casa, la madre Tierra.
Este cometido parafraseando a Bonaventura de Sousa implicó en tiempos de pandemia tocar los límites de las incertidumbres existenciales, desordenar los tiempos individuales y colectivos, y crear una extraña conciencia de comunión planetaria, además de cuestionar los esquemas tradicionales que han prevalecido por décadas.
Como respuesta y propuesta en Puebla se ha implementado El Modelo Educativo Híbrido, el cual responde a las diversas realidades educativas que se enfrentan, superando las dicotomías de las dos modalidades educativas de los últimos años, la presencial y a distancia. Es híbrido porque busca conciliar e integrar tres elementos fundamentales, los momentos presenciales, a distancia y el trabajo autónomo. En este contexto dicho modelo llega para quedarse y transformar los procesos educativos; responde no sólo a una época de cambios, sino más bien a un cambio de época.
Por todo lo anterior, agradezco a nuestro gobernador Miguel Barbosa, por la oportunidad que me da de comparecer frente a los poblanos y poblanas, y compartir en un diálogo abierto y respetuoso con el poder legislativo, la manera en la cual desde Puebla estamos construyendo nuevos horizontes educativos desde una ecología de saberes distinta a lo imperante, más acorde a la Cuarta Transformación que vive nuestra Nación y a los desafíos que como ciudadanos y humanidad hoy enfrentamos.
Porque la conciencia popular ha cambiado, sigamos en la misma ruta de poner, siempre en la educación y en cualquier acción con una lógica de derechos y deberes al ser humano en el centro.
En Puebla, así lo estamos haciendo.















