Ciudad Silencio (Cuento corto)
Para los descendientes de aquellas personas, es obvio que el mar se convirtió en el cementerio de sus antepasados, aunque nadie tiene pruebas

Para los descendientes de aquellas personas, es obvio que el mar se convirtió en el cementerio de sus antepasados, aunque nadie tiene pruebas
Para encandilar a la mujer, el alquimista sembró una flor que revoloteaba como mariposa
Era un estafador y ladrón exitoso, y también era un predicador tocado con el don de la oratoria
Un hecho trágico y lamentable, con la intermediación de los niños se convierte en algo llevadero, y, además, en una situación casi mágica y memorable
Es posible que, acaso sin saberlo, el hombre se hubiera preparado durante mucho tiempo para responder esa pregunta capital que la mujer le había hecho