A pesar del clima invernal, cientos de personas salieron a las calles de Minneapolis para expresar su rechazo a la muerte de Pretti y a las tácticas empleadas por los agentes federales. Por la noche, grupos de manifestantes encendieron velas, corearon su nombre cerca del lugar del tiroteo y rindieron homenaje al enfermero.
La protesta no se limitó a esa ciudad: movimientos de indignación y manifestaciones de solidaridad se registraron en Nueva York, Chicago, Los Ángeles, San Francisco y otras localidades, donde muchos asistentes portaban pancartas con mensajes como “Justicia para Alex” y “abolir el ICE”.
Durante las movilizaciones, se reportaron enfrentamientos entre manifestantes y agentes, quienes en algunos casos utilizaron gas lacrimógeno y granadas aturdidoras para dispersar a la multitud. Las autoridades locales y estatales han exigido transparencia sobre los hechos, mientras que funcionarios federales defendieron el accionar de sus equipos al sostener que actuaron en defensa propia.















