• 03 de Mayo del 2026

Nacho-Néstor: ¿El pacto?

La imagen de hace unos días de Ignacio Mier Velazco colmándole de elogios a Néstor Camarillo Medina, no queda solo en el anecdotario.

Hubo más aplausos y más flores de las que se le avientan a la reina de la primavera, de parte de Nacho a Néstor.

Como en la película Casablanca, parecía ser el “inicio de una buena amistad”.

Pero más allá de la escena política —no fue una coincidencia ni un gesto gratuito_ ya se habla de un pacto entre los políticos rumbo al 30, pasando por el 27.

Hay que leer que Morena y MC tienen rutas distintas, por lo que esa contradice la narrativa de oposición limpia y denota, más bien, un pragmatismo sin escrúpulos.

Aquella solo fue la postal de una alianza que desborda líneas ideológicas y diluye principios.

Y hasta el coqueteo de MC a Nacho, “por si las moscas”.

Ahora, un pacto que parece sostenerse mientras crecen las preguntas sobre legitimidad, autonomía y, sobre todo, responsabilidad.

¿Se trata de una estrategia para sumar estructuras, como sugiere la ambición electoral?

¿O es la crónica de una traición a las banderas que estos políticos decían encarnar?

 

Dudas que matan

El escandalo

Pero ahora vino un escándalo que no avizoraban.

Que Néstor, salió en la lista de narcopolíticos.

El escándalo que envuelve a Camarillo ha escalado en los últimos días y ya no se reduce a rumores.

Investigaciones señalan que el senador poblano tiene presuntos vínculos con Antonio Valente Martínez Fuentes, mejor conocido como “El Toñín”, presunto líder huachicolero del llamado Triángulo Rojo en Puebla.

La organización Defensorxs A.C. y plataformas periodísticas han incluido a Camarillo en catálogos de lo que se denomina “narcopolíticos”, con una supuesta relación que se remonta a su tiempo como edil de Quecholac, donde habría operado cercanamente con “El Toñín” en redes de robo de combustible.

El propio “Toñín” no ha negado la cercanía.

En un video circulado en redes —también retomado por medios de comunicación— dijo con todas sus letras que Camarillo es su compadre, aclarando que no han cometido actos ilegales juntos, pero sin atenuar la sospecha pública de la relación.

Ante estos señalamientos, Camarillo, obviamente ha negado tajantemente cualquier vínculo criminal, calificando las acusaciones de “guerra sucia” motivada por sus aspiraciones políticas rumbo al 2027 y más allá, y defendiendo que conocer a alguien de tu municipio no es delito.

MC, por su parte, ha intentado deslindarse de este fuego cruzado, señalando que son asuntos “personalísimos” que el senador debe aclarar si así se requiere.

Más dudas

¿Seguirá Nacho Mier diciendo lo mismo que hizo hace unos días, cuando apapachó a Camarillo con más flores que a la reina de la primavera?

¿El tiempo y la presión pública harán que ese abrazo de hoy se convierta en distanciamiento de mañana?

En política, nada es gratis.

El precio de esos pactos en penumbras, tarde o temprano, lo paga quien cree que basta con una foto y unas palabras bonitas para tapar lo que no puede explicarse.

Si había o no pacto, ya la estarán pesando.

Tiempo al tiempo.