CIUDAD DEL VATICANO. Como símbolo de cooperación entre las naciones anfitrionas del Mundial 2026, el papa León XIV recibió un balón firmado por los embajadores de México, Estados Unidos y Canadá acreditados ante la Santa Sede.
La entrega se llevó a cabo al término de la audiencia general en la plaza de San Pedro. El embajador mexicano Alberto Barranco Chavarría, acompañado por Brian Burch y Joyce Napier, entregó personalmente el balón al pontífice.
“Al Santo Padre le dio mucho gusto el gesto, dijo que esto es una muestra de que los países pueden tener objetivos comunes, pueden de alguna forma mantener una integración frente a un acontecimiento importante como es el deporte”, relató Barranco.
Según explicó el diplomático, León XIV consideró que el deporte puede convertirse en un punto de encuentro para fortalecer vínculos entre países y fomentar espacios de entendimiento.
“Dijo también que esto es un aliciente para esperar que los países también puedan integrarse para la paz”, agregó.
La iniciativa buscó transmitir al líder católico la idea de una organización compartida entre las tres naciones norteamericanas en torno a uno de los eventos deportivos más relevantes del mundo.
Barranco recordó que el pontífice se encontraba en gira apostólica en España cuando comenzó el campeonato, por lo que la entrega debió realizarse una semana después. Aun así, aseguró que el gesto fue recibido con entusiasmo.
Los embajadores firmaron el balón en las áreas relacionadas con los emblemas nacionales de cada país anfitrión. De esta forma, el obsequio quedó integrado por los símbolos representativos de Canadá, Estados Unidos y México.
“Finalmente se coronó algo que es muy sentido, muy simbólico porque representa justamente que los países pueden cuando hay un objetivo común tener acuerdos importantes”, concluyó.
El Mundial de 2026 será la primera Copa Mundial organizada por tres países y la primera edición que contará con la participación de 48 selecciones nacionales, un hecho sin precedentes para el torneo.












