Según los primeros reportes, la familia fue atacada mientras viajaba por la zona. El PT estatal emitió un comunicado en el que exigió a la Fiscalía General del Estado (FGE) una investigación exhaustiva y expedita para dar con los responsables. El partido reiteró su compromiso con la justicia y la seguridad de los ciudadanos, especialmente de aquellos involucrados en la política.
El crimen ha sacudido a la comunidad local, que en los últimos años ha estado bajo la amenaza constante de la violencia organizada. Guerrero, al igual que otras regiones del país, enfrenta altos niveles de violencia relacionados con el crimen organizado, lo que ha puesto en riesgo a líderes políticos y ciudadanos comunes.
Hasta el momento, no se ha revelado el móvil del ataque ni la identidad de los responsables. Autoridades locales han iniciado investigaciones, pero la incertidumbre persiste.
El asesinato de Calleja Peralta no solo representa una pérdida trágica para la política guerrerense, sino que también evidencia la creciente violencia que afecta a las comunidades más vulnerables del estado. Organizaciones sociales y políticos han exigido acción inmediata de las autoridades para garantizar la seguridad y evitar la impunidad.
La comunidad de Copanatoyac y el estado de Guerrero claman justicia y esperan respuestas claras sobre este crimen que ha dejado una huella profunda en la región.












