La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) negó cualquier intervención directa en el ataque registrado en Tecámac, Estado de México, donde murieron Francisco Efraín Beltrán de la Peña, alias “El Payín”, y Humberto Rangel Muñoz, en medio de nuevas versiones periodísticas sobre el alcance de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Los reportes más recientes publicados por The New York Times señalan que la participación de la agencia estadounidense habría estado limitada al intercambio de inteligencia y tareas de planeación previa. Esa versión contrasta con reportes iniciales difundidos por CNN, en los que se hablaba de un presunto “asesinato selectivo” facilitado por agentes estadounidenses.
De acuerdo con testimonios citados por el diario neoyorquino, la operación habría sido ejecutada exclusivamente por autoridades mexicanas. El respaldo extranjero, según esas versiones, se concentró en labores de localización estratégica y análisis de información vinculada con estructuras criminales.
En paralelo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, rechazó públicamente cualquier versión relacionada con operaciones encubiertas o unilaterales de agencias extranjeras dentro del territorio nacional. A través de redes sociales, el funcionario sostuvo que “las operaciones de seguridad en México son responsabilidad exclusiva de las autoridades mexicanas”.
El titular de la SSPC reconoció que existe cooperación entre México y Estados Unidos en el combate al crimen organizado. Sin embargo, puntualizó que dicha colaboración se desarrolla bajo mecanismos institucionales, con respeto a la soberanía nacional y sin subordinación operativa.
García Harfuch explicó que el trabajo bilateral contempla intercambio de información, coordinación gubernamental y responsabilidades compartidas. Añadió que este esquema ha permitido realizar detenciones de objetivos prioritarios, decomisos de droga y armas, así como aseguramientos de laboratorios clandestinos y recursos financieros ligados a organizaciones criminales.
También precisó que cualquier mecanismo de cooperación internacional opera mediante canales oficiales establecidos por el Gobierno de México, especialmente a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad.
Las declaraciones surgieron después de la explosión registrada en Tecámac, caso que abrió especulaciones sobre una posible participación de agencias estadounidenses en acciones contra grupos criminales dentro del país. Mientras la discusión pública continúa, el gobierno federal mantiene la postura de que ninguna autoridad extranjera realiza operativos fuera de los mecanismos autorizados por el Estado mexicano.


















