Comerciantes de la 46 Poniente pidieron dialogar con el Gobierno de Puebla, para que los propietarios de negocios que trabajan en la legalidad, no sean afectados por los operativos desplegados contra locales que venden artículos robados.
De acuerdo con integrantes de la Unión de Refaccionarias, encabezados por Saraí Romero, cerca de mil 500 familias dependen de esta actividad.
"Que nos escuche, nuestra unión de comerciantes está debidamente acreditada y no incurre en la ilegalidad”, le pidió al mandatario poblano.
También pidió la oportunidad de mostrar la legal compra de los productos que venden en sus comercios.















