En rueda de prensa, el mandatario estatal subrayó que el servicio público exige congruencia, responsabilidad y respeto, y advirtió que el cargo no otorga privilegios ni coloca a nadie por encima de la ciudadanía.
“A todos los compañeros, delegados, delegadas y personal que tiene una responsabilidad pública, se tienen que conducir con respeto, no pasarse los altos, no estacionarse en doble fila. El cargo no nos hace más; el poder se vuelve virtud cuando se pone al servicio de los demás”, expresó.
Armenta enfatizó que la soberbia y el abuso del poder no tienen cabida en el ejercicio político y sostuvo que quienes se “marean” al asumir un cargo público no están hechos para servir.
“Yo aprendí desde hace muchos años que en política hay que analizar a la gente. Quien se sube a un ladrillo y se marea, no sirve para ser político”, puntualizó.
El gobernador reiteró que su administración mantendrá una postura firme para garantizar que los servidores públicos actúen con ética y coherencia con los valores que promueve la Cuarta Transformación.















