— El Senado de Estados Unidos dio luz verde este jueves a una resolución que impide al presidente Donald Trump ordenar nuevas acciones militares contra Venezuela sin contar con la autorización expresa del Congreso, fortaleciendo el control legislativo en materia de guerra.
La votación, de carácter procedimental, permitió avanzar la resolución de poderes de guerra con un marcador de 52 votos contra 47. El resultado fue posible gracias a que algunos republicanos se alinearon con la totalidad del bloque demócrata, superando resistencias internas dentro del oficialismo.
El contexto elevó la tensión política. La decisión se registró pocos días después del secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, llevado a cabo por fuerzas estadunidenses durante una operación militar en Caracas, que sacudió el tablero diplomático regional.
Durante el año pasado, dos iniciativas similares no lograron avanzar. Ambas fueron bloqueadas por legisladores republicanos, mientras el gobierno estadounidense incrementaba la presión militar sobre Venezuela, con ataques a embarcaciones en el sur del Caribe desde septiembre.
La resolución no autoriza ni cancela operaciones previas, pero marca un límite político al Ejecutivo y refuerza el principio constitucional de que el Congreso debe intervenir en decisiones que impliquen el uso de la fuerza armada.















