En un mensaje difundido este fin de semana, Clinton afirmó que las escenas vividas en Minneapolis y otras comunidades “jamás imaginó que ocurrirían en Estados Unidos” y calificó como “inaceptable” la actuación de agentes federales encapuchados que, en su opinión, han cruzado los límites de sus funciones legales.
El expresidente denunció que en las últimas semanas varias personas —incluidos niños— han sido detenidas en sus hogares, lugares de trabajo y en la calle, mientras que manifestantes pacíficos y ciudadanos que intentaban documentar las acciones de las autoridades “han sido arrestados, golpeados, gaseados y, en los casos de Renee Good y Alex Pretti, asesinados a tiros”.
Clinton señaló que “todo esto es inaceptable y debería haberse evitado”, y criticó que quienes están al mando del operativo no solo han aplicado tácticas cada vez más agresivas, sino que además han intentado desacreditar las pruebas visuales y han obstaculizado investigaciones locales.
La misiva del expresidente remarca que “a lo largo de la vida solo nos enfrentamos a unos pocos momentos en los que las decisiones que tomamos y las acciones que realizamos moldearán nuestra historia en los años venideros. Este es uno de ellos”. Clinton advirtió que si la sociedad norteamericana renuncia a sus libertades tras 250 años de historia, “es posible que nunca las recuperemos”.
El llamado va más allá de una simple crítica política: insta a quienes creen en la democracia estadounidense a levantarse, alzar la voz y demostrar que la nación aún pertenece al pueblo.
Las palabras de Clinton se enmarcan en una ola de indignación nacional tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, quien fue disparado por agentes federales en Minneapolis mientras documentaba operativos de ICE y supuestamente intentaba proteger a otras personas. Fue la segunda muerte registrada en menos de un mes, después del caso de Renee Good, una madre de familia que también falleció durante una confrontación con agentes migratorios.
Las protestas, inicialmente enfocadas en exigir explicaciones y transparencia, se han extendido a otras ciudades del país, con marchas pacíficas, vigilias y llamados a reformar las políticas de inmigración y el funcionamiento del ICE. Organizaciones civiles y líderes locales han exigido la retirada de agentes federales de Minnesota y una investigación independiente de los hechos.















