• 03 de Febrero del 2026

Bosque en venta

Foto: Especial

En los últimos meses la zona de Jardines de la Montaña ha sufrido constantes incendios en su zona forestal, sin que nadie pueda detenerlos.


Vecinos han acusado que han visto que gente llega a provocarlos.

Ahora casualmente, ya se ha solicitado oficialmente el cambio de uso de suelo para casi 3 hectáreas a la SEMARNAT.

Ahora en Puebla ya no se discute si habrá deforestación, sino cuánta y con qué pretexto.

El proyecto ingresado a la dependencia federal afectaría las hectáreas de bosque de encino pueden convertirse en departamentos.

El desarrollo, es promovido por Consorcio Hogar de Occidente, S.A. de C.V., empresa que solicitó formalmente el cambio de uso de suelo forestal para levantar apartamentos de interés social en una zona que hoy conserva vegetación arbolada.

De las últimas de Puebla

No se trata de un predio baldío ni de un terreno degradado.

Es bosque, vegetación que cumple funciones ambientales básicas: infiltración de agua, regulación térmica, captura de carbono y contención del crecimiento urbano.

Aun así, se busca sustituir árboles por concreto mediante un trámite administrativo.

El mecanismo es conocido: se presenta un estudio técnico, se promete urbanización “ordenada” y se pide autorización federal.

En los hechos, es la ruta legal para desmontar lo poco que queda de las zonas boscosas cercanas a la mancha urbana.

La voracidad del sector inmobiliario, no se detiene en los límites del asfalto.

Avanza justamente sobre las áreas que aún conservan vegetación, esas franjas verdes que destacan en Puebla como algunos de los últimos terrenos boscosos dentro de la ciudad.

El pasado 16 de marzo de 2025 en este espacio lo comenté y la cita es forzosa para el contexto:

“Un claro ejemplo que ha encendido aún más las alarmas es el de la zona protegida de Jardines de la Montaña (…).

Vecinos han acusado a individuos manipulando focos incendiarios en plena noche en diversos reportes locales.

Sugieren que estos actos podrían estar vinculados a intereses inmobiliarios que pretenden modificar el estatus de protección de la zona para facilitar futuros desarrollos urbanos”.

Ahora todo podría cuadrar.

Crecer hacia arriba y hacia afuera, parece la norma, aunque eso implique borrar los últimos rastros de naturaleza urbana.

Cada autorización de cambio de uso de suelo es una pérdida irreversible.

Veremos si se aprueba.

Tiempo al tiempo.