No pasó ni una semana para que el propio partido confirmara lo que aquí advertimos.
Apenas el registro para las coordinaciones municipales arrancará hasta el 21 de septiembre y a partir de ahí, todavía vendrán las mediciones, valoraciones y negociaciones internas.
Laura Artemisa García Chávez, Gaby "La Bonita" Sánchez, Pepe Chedraui y todos los que aspiran a una alcaldía tendrán que esperar a que Morena marque el ritmo.
La dirigencia nacional decidió recorrer el calendario y mandar una señal inequívoca: aquí nadie se adelanta ni se autodestapa.
Primero el registro, después las mediciones y, al final, las decisiones políticas.
Rumbo a 2027, todavía falta un buen rato en la sala de espera.
Tiempo al tiempo.
El CENHCH y su uniforme opaco
El nuevo uniforme deportivo del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH) no se ha convertido en tema por su diseño, sino por el tema por el dinero.
Padres de familia cuestionan que la compra prácticamente esté definida con un solo proveedor, sin que exista una explicación clara sobre cómo fue elegido ni por qué el costo ronda entre los mil y mil 200 pesos por estudiante.
Y con cerca de siete mil alumnos, da de qué hablar y sospechar.
Acabó el ciclo escolar y las inconformidades no terminan ahí.
Dentro de la comunidad escolar circulan versiones de que detrás de la imposición del uniforme existirían intereses económicos.
Son señalamientos delicados que, hasta ahora, carecen de pruebas públicas, pero que tampoco han sido enfrentados con información oficial.
Los padres de familia piden transparentar quién decidió el cambio, qué empresa fue seleccionada, bajo qué criterios y si hubo otras propuestas sobre la mesa.
El problema para el director general, José Efraín Carrasco Galeote, es que estas dudas no aparecen en una institución con historial impecable.
Aparecen en una escuela que desde hace por lo menos quince años arrastra señalamientos por el manejo del dinero.
Durante ese tiempo, integrantes de la comunidad educativa han denunciado presuntas irregularidades en la administración de las cuotas voluntarias por parte de distintos comités de padres de familia.
Las versiones hablan de un posible desfalco acumulado superior a los 40 millones de pesos, en todo ese tiempo.
Lo cierto es que nunca hubo una explicación pública capaz de cerrar esos capítulos.
A esa historia se suman las obras.
Remodelaciones, bardas, pintura, escaleras y nuevas construcciones han sido motivo de discusión durante distintas administraciones.
Hoy las preguntas vuelven a aparecer: ¿cuánto cuestan?, ¿quién las ejecuta?, ¿cómo se asignan los trabajos?, ¿quién supervisa el uso de los recursos?
Carrasco Galeote tiene en sus manos una oportunidad que ninguno de sus antecesores aprovechó: romper con décadas de sospechas.
Le piden que publique los contratos, los presupuestos, el procedimiento para elegir proveedores y las razones por las que se decidió cambiar el uniforme.
¿Lo hará?
Tiempo al tiempo.
















