• 31 de Julio del 2026

Slim y Puebla

Foto: Especial

Carlos Slim, el hombre más rico México y uno de los más acaudalados del mundo, ya tomó una decisión sobre Puebla.


Grupo Carso compró parte de Paseo San Francisco y prepara una inversión que, de acuerdo con versiones del sector inmobiliario, podría alcanzar los 3 mil millones de pesos para transformar uno de los espacios más emblemáticos del Centro Histórico.

La operación que no es menor llega en un momento crucial.

En política, las inversiones de este tamaño rara vez se leen únicamente desde el punto de vista económico.

También envían señales.

Interlocución, confianza y quién puede abrir la puerta para que los grandes capitales apuesten por una ciudad.

El alcalde Pepe Chedraui confirmó que el Ayuntamiento brindará todas las facilidades legales para que el proyecto avance.

La adquisición de una parte de Paseo San Francisco, valuada de manera extraoficial en alrededor de mil 500 millones de pesos, sería apenas el primer paso de un desarrollo de uso mixto con comercios, departamentos y una renovación integral del complejo, bajo un concepto similar al de Plaza Carso en la Ciudad de México.

La maqueta oficial se conocerá en septiembre, aunque el movimiento comenzó hace meses.

Locatarios dejaron de renovar contratos y el inmueble empezó a desocuparse conforme avanzaban las negociaciones.

Pepe Chedraui reveló que también existen conversaciones con Grupo Carso para impulsar la recuperación de viviendas en el primer cuadro del Centro Histórico, una estrategia que busca devolver habitantes a una zona que desde hace años perdió población y dinamismo.

Y eso no se hace en un año.

En noviembre de 2024, Slim sostuvo una reunión con el entonces gobernador Sergio Salomón Céspedes, el gobernador electo Alejandro Armenta y el hoy alcalde de Puebla para hablar precisamente de inversiones, desarrollo urbano y del rescate del Centro Histórico.

Aquella reunión hoy adquiere otra dimensión.

El propio alcalde ha insistido en que se trata de capital completamente privado y que el Ayuntamiento únicamente facilitará los procedimientos administrativos correspondientes.

Pero tampoco sería serio minimizar lo que representa conseguir que el empresario más importante del país decida invertir miles de millones de pesos en Puebla.

Las ciudades compiten todos los días por atraer capital.

Unas lo consiguen y otras no.

Rumbo al 27, Pepe Chedraui acaba de colocar sobre la mesa un activo mucho más difícil de construir: la confianza de uno de los grupos empresariales más poderosos de México.
Y eso, pensando en el 2027, vale y mucho.

Tiempo al tiempo.