• 10 de Septiembre del 2026

El CENHCH y sus cuentas

José Efraín Carrasco Galeote, director general del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH), tiene varios millones de razones para explicar qué está pasando con el dinero que se mueve dentro de una de las instituciones educativas más importantes de Puebla.

Información hecha llegar a La Pasarela coloca sobre la mesa obras, cuotas, viajes, proveedores y hasta un nuevo estacionamiento que ameritan algo más que explicaciones de pasillo.

Empecemos por las instalaciones.

Humedad, goteras y pisos dañados reciben a estudiantes del CENHCH, mientras padres de familia aseguran haber desembolsado alrededor de 3 mil 500 pesos por alumno entre inscripción y otras aportaciones.

Hagan cuentas.

Ya pusieron fecha, el 11 de septiembre, para que les entreguen que se hizo con el dinero.

Paralelamente, se han realizado trabajos dentro del complejo.

Uno de ellos es la barda sobre el bulevar 5 de Mayo.

La información entregada a esta columna señala que un tramo habría significado más de millón y medio de pesos-

Mientras tanto, diferentes trabajos relacionados con bardas, pintura y albañilería acumularían más de seis millones de pesos..

Las versiones apuntan a que proveedores de materiales y trabajos estarían presuntamente relacionados mediante terceros con el propio director.

Eso al menos debería investigarse y comprobarse.

Nombres de empresas, contratos, facturas, adjudicaciones y responsables.

Para evitar la llamada “Milpa”

También está el 70 aniversario.

A las familias, según los datos proporcionados, se les solicitaron 300 pesos adicionales para los festejos.

Si fueran siete mil estudiantes pagando esa cantidad, la bolsa alcanzaría 2.1 millones de pesos.

Los festejos contemplarían una carrera, un desfile por Reforma y una ceremonia nocturna con fuegos artificiales.

Bonito.

¿Pero cuestan dos millones?

Mas cuentas que presentar.

Luego aparece la banda de música.

En enero de 2027 está contemplado un viaje a Pasadena, California, y para marzo otro a Irlanda.

Los estudiantes deberán cubrir cantidades importantes para participar, mientras la información recibida sostiene que algunos directivos viajarían con gastos cubiertos.

Además, se asegura que parte de estos eventos cuenta con apoyos de los propios organizadores.

Entonces también hay que preguntar cuánto paga cada alumno, qué cubren los anfitriones y quién paga los viajes de los funcionarios.

Y falta otra caja.

Durante el periodo vacacional comenzaron trabajos para habilitar un estacionamiento destinado a trabajadores.

La preocupación es que después llegue la cuota.

El antecedente existe.

Desde administraciones anteriores se intentó cobrar por estacionar vehículos dentro del plantel y ahora nuevamente aparece la posibilidad de convertir el espacio en una fuente permanente de ingresos.

Si son cientos de trabajadores y eventualmente se estableciera una mensualidad, el negocio sería considerable.

¿Quién autorizó la obra?

¿Cuánto cuesta?

¿Quién la ejecuta?

¿Habrá cuota?

¿Quién manejará ese dinero?

Carrasco Galeote puede acabar rápidamente con cualquier sospecha.

Que publique contratos, proveedores, facturas, ingresos por cuotas y destino de los recursos.

Y que la SEP revise.

Los padres comenzarán a preguntar el 11 de septiembre.

Tiempo al tiempo.