• 13 de Septiembre del 2026

Mario Montero: “Andrés Manuel es un gigante de la democracia”

El exdelegado de Bienestar en Puebla aseguró que el expresidente transformó al país y mantiene su papel como referente moral de la Cuarta Transformación

Ciudad de Puebla, Pue. -Mario Montero Rosano ubica el origen de su trayectoria dentro de Morena en una conversación directa con el entonces dirigente nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador. El exdelegado de Bienestar en Puebla recuerda que fue el propio López Obrador quien lo invitó a integrarse al partido cuando aún ejercía como notario en Cholula.

La historia —contó durante una interesante charla— ocurrió durante una reunión en Ciudad de México a la que acompañó a su abuelo, el periodista Enrique Montero Ponce. Según su relato, López Obrador conversaba con distintos asistentes cuando se dirigió a él para preguntarle a qué se dedicaba.

“¿Te gusta la política? Pues vente con nosotros, vente a Morena”, recuerda Montero. “Si usted me invita, yo le entro”, respondió. Días después formalizó su incorporación al movimiento durante la firma del Acuerdo de Unidad Nacional.

El episodio ocupa un lugar central en la narrativa política de Montero porque, afirma, marcó el inicio de una militancia que ya supera una década. También lo vincula directamente con la figura que considera el principal referente político de su generación. “Es un gigante de la democracia absoluta”, dijo al referirse a López Obrador. “Ya cambió este país para bien”, agregó.

 

 

“Entonces son ya 10 años de militancia. 10 años de orgullosa militancia en un movimiento democrático, en un movimiento plural, en un movimiento honesto, en un movimiento que defiende valores y principios, pero sobre todo en un movimiento que defiende las causas más sensibles y las desigualdades más grandes que tiene este país”.

Mario Montero Rosano, además de ser notario con licencia, es empresario y periodista deportivo, pero también —como fundador de la Cuarta Transformación— se ha desempeñado como delegado de la Secretaría de Bienestar en el estado y recientemente subsecretario de Bienestar Social y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Puebla.

Con una sólida trayectoria familiar, Montero sostuvo que la relación entre su familia y el hoy expresidente López Obrador comenzó mucho antes. Recordó que Enrique Montero Ponce abrió sus espacios informativos a las corrientes de izquierda durante la campaña presidencial de 1988 y que fue precisamente López Obrador quien facilitó los primeros acercamientos con Cuauhtémoc Cárdenas. Aquella relación derivó en una amistad que se mantuvo durante años.

La identificación de Montero con la Cuarta Transformación no se limita al pasado. Durante la conversación respaldó las administraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, a quienes ubicó como continuadores del proyecto político iniciado por López Obrador. También defendió los programas sociales impulsados desde los gobiernos morenistas y afirmó que el movimiento mantiene vigencia porque atiende sectores históricamente excluidos.

En el plano administrativo, Montero ha ocupado distintos cargos públicos. Entre ellos destacan la Delegación de Bienestar en Puebla capital y responsabilidades dentro de la Secretaría de Bienestar municipal. Desde esas posiciones impulsó programas de obra comunitaria, apoyos alimentarios y acciones de vivienda, iniciativas que reivindicó como parte de la política social promovida por Morena.

“El gobernador quiere que sus funcionarios estén al lado de la gente y es lo que hemos estado haciendo: la obra comunitaria. Cuando tuve la oportunidad y el orgullo de ser delegado de Bienestar, fue un programa —ya es un programa que ha sido la gran estrella del gobernador—, que permite resolver necesidades básicas en muy poco tiempo, de la mano de la ciudadanía, dando la confianza a la ciudadanía, lo cual es muy importante al entregarles a ellos directamente el recurso para que de la mano de nosotros se hagan estas mejoras y pues llevándolas a buen puerto”.

El exfuncionario también aprovechó para responder a quienes cuestionan la presencia de apellidos tradicionales dentro del movimiento. Aseguró que su historia familiar no representa un privilegio político. “Mi legado no me da derecho a nada; me obliga a servir más”, afirmó.

A una década de su afiliación, Montero mantiene un discurso alineado con el obradorismo. La anécdota de aquella invitación personal se ha convertido en una pieza recurrente de su trayectoria pública y en el argumento con el que explica su permanencia dentro de la Cuarta Transformación.