• 09 de Febrero del 2026

La monogamia no es natural, es una imposición social: especialista llama a replantear la idea del amor romántico

Foto: Especial

Ciudad de Puebla, Pue.— En el marco del Día del Amor y la Amistad, la psicóloga y sexóloga Judith Slim Rangel planteó una reflexión contundente en SICOM Noticias: la monogamia no es un modelo natural del ser humano, sino una construcción social que ha sido reforzada por la cultura, la religión y las normas históricas en torno al amor y la pareja.

 

Slim Rangel señaló que gran parte de estas creencias se originan en el enamoramiento, una etapa influida por procesos químicos y por carencias emocionales de la infancia, en la que se idealiza a la pareja y se le percibe como una necesidad. “No vemos a la persona como es, sino como alguien que viene a llenar vacíos emocionales”, explicó.

Detalló que esta fase tiene una duración limitada —generalmente entre seis meses y dos años— y que, al concluir, muchas relaciones enfrentan una crisis al descubrir que el amor no sostiene por sí solo la convivencia ni garantiza la fidelidad absoluta.

Desde su experiencia profesional, la sexóloga afirmó que exigir la monogamia como una regla inamovible no siempre es compatible con la naturaleza humana, especialmente cuando no existe comunicación, deseo y acuerdos conscientes dentro de la pareja. “Nos han enseñado que amar es poseer y que la exclusividad define el compromiso, cuando en realidad el amor tiene más que ver con el bienestar y la elección diaria”, sostuvo.

Asimismo, diferenció entre fidelidad y lealtad, conceptos que suelen confundirse. Mientras la fidelidad se asocia a la exclusividad sexual, la lealtad —dijo— implica respeto, honestidad, cuidado y el deseo genuino de construir una vida en común, aun reconociendo que las personas pueden sentir atracción por otros a lo largo de su vida.

La especialista también abordó cómo esta imposición social afecta la vida erótica de las parejas monógamas, especialmente después de la maternidad, la paternidad y las responsabilidades familiares. “La sociedad nos dice que al formar una familia debemos apagar nuestra sexualidad, y eso termina debilitando la relación”, advirtió.

Finalmente, Judith Slim Rangel invitó a replantear el concepto de monogamia desde la libertad, el diálogo y los acuerdos, y no desde la culpa o el miedo al abandono. “La monogamia puede funcionar si es una elección consciente, no una obligación impuesta. Amar no es cumplir una norma, es construir acuerdos que nos hagan bien”, concluyó.