• 19 de Abril del 2026

Socorrito Romero, la mujer que inició su fortuna con un gallinero

Foto: RRSS
  • La empresaria de origen oaxaqueño, pero afincada en Tehuacán desde los 27 años, dejó un legado de superación y apoyo a causas sociales y católicas, que la hicieron merecedora de diversos distintivos y ser recordada como la impulsora de la industria avícola en la región


Tehuacán, Pue.-En medio del ruido mediático que genera la disputa por la herencia de la recordada Socorro Romero Sánchez, muerta hace 17 años, vale la pena hacer un repaso del legado que dejó esta inigualable mujer en Puebla, en especial en Tehuacán, donde comenzó su emporio empresarial a través de la instalación de gallineros, que décadas después producirían una cuantiosa fortuna estimada en 600 millones de dólares.

Socorrito, como era llamada por quienes la conocieron en vida, era originaria de Tonalá, en el estado de Oaxaca, donde nació el 11 de noviembre de 1916, pero de donde partió para radicar en suelo poblano en 1943, cuando tenía 27 años de edad.

En un contexto donde las mujeres de los años 40 y 50 comenzaron a romper el molde tradicional de sólo ser amas de casa, Romero Sánchez, quien nunca se casó, fue tenaz tras impulsar la industria avícola en Tehuacán en 1948, cinco años después de su llegada al municipio, lo cual marcó el inicio de su fructífero negocio que se extendió al porcícola.

A decir de quienes la trataron, Socorrito solo sabía leer y escribir, además de caracterizarse por vestir ropas sencillas hechas con tergal - tela que se usa en uniformes de escuela o empresas-, lo cual no impidió que fuera vista como la cabeza de la familia Romero Sánchez, conformada por cinco hermanos.

El negocio que lideró prosperó a tal grado que fue considerado el segundo más importante después de la planta de Volkswagen. Esto le trajo la visita de presidentes de la República, como Luis Echeverría Álvarez.

La empresaria también se caracterizó por ser benefactora de la iglesia católica y trabajar codo a codo con el primer titular de la diócesis de Tehuacán, creada en 1962, Rafael Ayala y Ayala, con quien impulsó varias obras, como un Centro Cultural que lleva el nombre del prelado.

Asimismo trató con el polémico cardenal Norberto Rivera Carrera, quien igualmente fue obispo en el municipio poblano de 1984 a 1995, y posteriormente fue nombrado Arzobispo Primado de México. 

Entre los apoyos que brindó la llamada “señorita Socorrito” destaca la construcción del Centro de Readaptación Social de Tehuacán, además de aportar recursos para el cuidado y educación de mujeres y niñas de escasos recursos en el Estado de México, Chiapas y su natal Oaxaca, donde recibió un reconocimiento en 2003 por apoyar a instituciones de Huajuapan de León.

Igualmente destinó fondos para la restauración de varios templos de los 859 que resultaron afectados con el sismo del 15 de junio de 1999, entre los que destaca la Catedral de Tehuacán, entre otras.

Muchas de sus ayudas provinieron de su fundación Socorro y Francisca Romero Sánchez, cuyo objetivo eran los grupos sociales en condiciones de desventaja. Su labor social fue  reconocida con el nombramiento Doctor Honoris Causa que le otorgó la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) en 1995.

Asimismo, el Congreso del Estado, a través de la LVII legislatura le concedió la presea Mérito a la Mujer Empresaria en junio de 2009, siete meses antes de su deceso, ocurrido el 4 de diciembre de ese mismo año, cuando la señorita tenía 93 años.

Pese a su deceso, la industria avícola que Romero Sánchez y sus hermanos desarrollaron el siglo pasado se mantiene en pie a través del grupo empresarial SRS (Socorro Romero Sánchez), que suma 77 años desde su fundación.