Los hechos se produjeron en un operativo en el que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. intentaban detener a una persona como parte de una ola de redadas ordenadas por el Gobierno federal.
Según videos difundidos y testimonios presenciales, Pretti no estaba cometiendo ningún delito ni tenía antecedentes penales; más bien, se le ve grabando con su teléfono y tratando de proteger a otras personas que estaban siendo confrontadas por los agentes. En uno de los videos se observa a Pretti interponiéndose entre un agente y otra persona, mientras otros manifestantes hacen sonar silbatos para alertar sobre la presencia policial.
Las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmaron que Pretti estaba armado con una pistola semiautomática y “violenta” al resistirse a ser desarmado, lo que según el DHS justificó que un agente abriera fuego en defensa propia.















