Huaquechula, Pue. - Alfonso López, famoso en Manhattan por sus restaurantes de comida mexicana y latinoamericana, como hijo pródigo del estado, regresa al terruño para intentar aportar al desarrollo de su comunidad de origen, Huaquechula, y hacer realidad ahora su "sueño mexicano", luego de haber logrado el llamado american dream.
En una plática, donde todo comenzó, en el Mercado del Zócalo de Huaquechula, Alfonso narra sus orígenes como vendedor y cargador de productos del campo para luego, a los 21 años de edad, dejar la tierra que lo vio nacer para expandir horizontes y posibilidades económicas del otro lado de la frontera México-estadounidense.
Esto a principios del nuevo milenio para que, dos décadas después, luego de trabajar desde mesero hasta responsable de un establecimiento de comida mexicana y cubana, regresara como un reconocido restaurantero de Manhattan y activista migrante en la zona de Nueva York, conocida por la comunidad latinoamericana de manera coloquial como Puebla York.
El sueño mexicano
Así, entre el colorido del Zócalo de Huaquechula, sus olores a campo y el sonido de las aves de la región, el líder migrante reflexionó sobre su futuro y la búsqueda de un nuevo sueño.
Tras haber logrado trascender en Estados Unidos, Alfonso es muy conocido en su comunidad, la cual aspira a lograr la categoría de Pueblo Mágico.
Ahí, el empresario de 45 años es saludado por cuanto ciudadano pasaba por el lugar; entre abrazos y saludos a sus paisanos transcurrió la entrevista, en la cual revela su nueva inquietud.
"Ya logré el sueño americano, pero el mexicano no lo he logrado y lo quiero llegar a hacer".
—¿Cómo cumples tu sueño mexicano, cuál es?
—Yo quiero representar e inspirar a mi comunidad, a mi familia, que se sientan orgullosos, que digan: 'Éste empezó en el mercado, cruzó el Río Bravo, llegó a lavar trastes allá, hizo una empresa (...) lograr que todos en Huaquechula nos podamos unir, participar para que nuestro municipio sea representativo acá en el estado, en el país y en distintos países. Así como nosotros admiramos a otros países que los representa una danza, un artista, Huaquechula debería ser así; que cuando digas que eres de Huaquechula la gente lo reconozca y diga: "Sí, donde fuimos a comer el mole, donde vimos las ofrendas, el chocolate"; eso es lo que tenemos que hacer'.
Actualmente, Alfonso tiene varios restaurantes en el estado de Nueva York y ha estado participando en los esfuerzos que el Gobierno del Estado está realizando para impulsar los proyectos productivos de migrantes poblanos en Estados Unidos, principalmente en Nueva York.
"Puebla está siendo nombrada en muchas partes; le he dicho a mucha gente norteamericana que el 5 de Mayo lo celebramos más allá que aquí".
—¿Crees entonces que el sector productivo en México está desaprovechando la fortaleza y elementos de nuestra identidad?
—Yo creo que lo están desperdiciando en grande. Tú puedes ver aquí el Zócalo, te puedes pasar una tarde aquí tomando fotos y videos con los colores, el sonido de las aves, la gente vendiendo artesanías; te puedes tomar una nieve. Siento que esto debe trascender más allá. Nosotros, las personas migrantes, cruzamos fronteras y esto debe igual cruzar fronteras, que sea compartido con mucha gente en el mundo, porque esto tiene mucho qué ofrecer. Tú lo puedes ver; para mí es precioso, la naturaleza en un pueblo".
En ese contexto, expresó agradecimiento con la vida porque, a pesar de las adversidades de enfrentar la pobreza, migrar y arriesgar la vida cruzando la frontera entre peligros naturales y humanos, logró hacerse de una forma de vida digna.
Por ello no descartó más adelante buscar participar como figura política en algún puesto de representación por su municipio, al señalar la necesidad de que los migrantes tengan más representación en la toma de decisiones públicas.
"Si toda esta belleza que hay en el municipio pudiera trascender a otra cosa, a otro nivel, todos deberíamos estar bien y mejor como comunidad".














