• 04 de Mayo del 2026

Aldana calladito

Foto: Especial
Con timidez y de nueva cuenta bajo perfil político, Ricardo Aldana, secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), pasó la conmemoración del 1 de mayo sin mensajes estruendosos ni el tradicional besamanos en su sede gremial. A final de cuentas sabe que es el dirigente sindical incómodo para la cuatroté.

Su presencia representa el pasado ominoso del sindicalismo corporativo afín al PRI y en el presente, la falta de sensibilidad frente a la empresa petrolera con un descalabro de 46 mil millones de pesos durante el primer trimestre de este año. Sus negociaciones sindicales de mantener una plantilla laboral con incrementos anuales superiores a los de la burocracia promedio y mantener personajes en edad jubilable con sueldos elevados, tensan la capacidad financiera de Pemex.
Sin embargo, Ricardo Aldana se ufana de representar la nueva clase obrera, en tiempos de la cuatroté, sin compromisos políticos aunque fue diputado y senador por el PRI. Error del pasado. Aunque en la actualidad aún pesan acusaciones en su contra ante la Fiscalía General de la República (FGR) y señalamientos de tener un mapa de las zonas huachicoleras sin reportarlo.
Incluso, de nueva cuenta el movimiento disidente comienza a tomar fuerza y busca reacomodar las fuerzas al interior del sindicato, ya que los 36 liderazgos seccionales que conforman la cúpula del STPRM son, a final de cuentas, los brazos políticos, financieros y encargados del terrorismo laboral bajo las órdenes de Aldana Prieto.
Lo que creó el propio Aldana y su círculo fue formar una imagen de líder nacional, aunque carece de apoyos reales de liderazgos locales y lejos de permitir la alternancia las coaccionó. Su ideología tiene precio y esa es a cambio de impunidad.
En este punto, la democratización del sindicato petrolero es el tema preferido para exhibir la anquilosada dirigencia de Aldana Prieto. Ese es el punto más controversial para el dirigente sindical. Además de las denuncias penales por su relación con el robo de combustible; acusaciones por desvío millonario de recursos de la paraestatal e incurrir en otras actividades constitutivas de delito al interior del sindicato.
Los disidentes del sindicato, afirman que Aldana Prieto tiene dos enormes bocas, una para negociar con la derecha y otra con la izquierda. En este momento, es lo que hace, se subió a los escalones del segundo piso de la transformación, pero su carrera política está sustentada en el priismo. El dirigente sindical es de los personajes más ambiguos en este momento.
El sindicato carece del concepto democracia sindical. La transparencia es otro tema pendiente, pero a final de cuentas, lo que le interesa a Ricardo Aldana es tener un sindicato que le dé dividendos económicos, negociar para mantenerse en el cargo y esperar el momento político ideal para volver a una legislatura para declararse soldado de la cuatroté.
No hay sensibilidad por parte de Aldana en las finanzas de Pemex. Su interés está en obtener canonjías y ostentar poder. Esa es su costumbre.
 

@imendozape