Son democráticos
Los baches son los entes públicos más democráticos que existen en este país, por lo menos. ¿Por qué? Pues porque abarcan a prácticamente todas las vialidades. No tenemos pruebas, pero tampoco dudas, pero en las millones de calles y avenidas que hay en los 32 estados y la Ciudad de México siempre hay un bache democrático. Chiquito, grande, lunar, cráter, zanjas; algunos tienen cemento, otros ladrillo hecho polvo; otros tienen plantas. Hay baches que tienen 20 años de vida, otros meses. No más llueve tantito y brotan como gusanos, se abren fácilmente. Hasta las carreteras y autopistas de cuota hay hoyos. No es exclusivo de administraciones del PRI, del PAN, PRD, MC, Morena, Verde, FXM, NA y demás colores políticos, es de todos. Tenemos la teoría de que el pavimento no está hecho para el cambio climático, ni el concreto hidráulico (ese que iba a durar 20 años; van 10). Hasta en la terracería hay baches. Por eso decimos que son democráticos, afectan a todas las clases sociales, si tiene o no auto, moto, triciclo, bicicleta, transporte público; de gasolina, eléctrico, gas, híbrido. Es uno de los problemas que más molesta a los ciudadanos, lo dice el INEGI en la Encuesta Nacional sobre Seguridad Urbana 2024: 77.7 % de la población de 18 años consideró que, en cuanto a los problemas en su ciudad, los más importantes son los baches en calles y avenidas.
























