Porque cuando pasa algo así, luego, luego, ipso facto, salen 3 o 4 inútiles, inútilas, queriendo copiar, o empeorando la acción. Desde hace varios meses, en los andenes del Sistema de Transporte Colectivo, sujetos, sujetas, sin nada que hacer, más que joderle la vida al prójimo, andan picoteando a los usuarios con agujas, lo peor es que si la usan varias veces sin desinfectar, podría haber contagio de enfermedades. Lo menos grave, aunque no deja de ser peligroso, es la inyección de sustancias, como algún hipnótico para adormecer a las víctimas. En un sistema tan grande y tan complejo como el Metro, es complicado andar revisando a cada persona. Tan sólo, según datos recientes del STC, 5.5 millones de usuarios por día se mueven en el Metro, que cuenta con 12 líneas y 194 estaciones. De acuerdo con la Fiscalía General del Justicia de la CDMX, hasta la fecha se han registrado 78 denuncias con punción confirmada y 57 por otro tipo de lesiones, como rasguños. Este miércoles, la fiscal Bertha Alcalde Luján informó que 56 pinchazos ocurrieron en el Metro, 10 en el Metrobús, 9 en la vía pública y 3 en otros lugares de la capital; además, se ha ejecutado una detención en flagrancia asociada a este delito. “Las principales sustancias identificadas en los casos de punción han sido benzodiacepinas y THC o tetracanabinoides, las cuales no generan dependencia”, indicó la funcionaria. No queda más que cuidarse, y en caso de sentir un piquete, no salir del andén o del vagón, pedir el apoyo a la policía y seguir los protocolos oficiales para recibir atención. No cabe duda, de que los hay, los hay.
Es cuanto.
Ahí viene el huracán
Acapulco, de nuevo, por tercera ocasión, volverá a ser azotado por un huracán. Erick, de categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, es muy peligroso, por lo que los protocolos de emergencia ya fueron aplicados. Vuelven los recuerdos de dos meteoros que impactaron con todo el puerto, Otis y Paulina. El primero en 2023, el segundo en 1997, han sido los más devastadores. John, el más reciente, parece que tenía la consigna de terminar con lo que Otis no destruyó. Miles de millones de pesos en pérdidas materiales, 47 decesos y 59 personas no localizadas. Paulina fue más letal: dejó 120 personas muertas. Esperemos que Tláloc, el dios de la lluvia en la mitología mexica y que anda tan de moda últimamente en las redes sociales, se apiade del destino turístico por excelencia de las y los mexicanos. Ojalá y que sea leve el impacto.
Es cuanto.
¡IMPRESIONANTE! 🌀
— Geól. Sergio Almazán (@chematierra) June 19, 2025
El ojo del #Huracan mayor #Erick a sólo 75 km al sur de Puerto Escondido, Oaxaca, México
Imagen del GOES-19.
18 de junio de 2025. 00:46 UTC.
Vía @eit1mx pic.twitter.com/OKciem3r8m















