El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arístides Rodrigo Guerrero García, afirmó que la anterior integración del máximo tribunal incurrió en actos de irresponsabilidad al dejar rezagados más de mil 400 expedientes que permanecieron años sin resolución.
Durante una entrevista, señaló que varios asuntos habían cerrado instrucción desde 2019 y 2020, es decir, estaban listos para sentencia, pero permanecieron archivados sin que se emitiera una decisión.
“No utilizaría la palabra malos, pero si hay un adjetivo con el que podríamos calificarlos y es irresponsabilidad”, declaró. El ministro explicó que el rezago se volvió invisible por la falta de transparencia y la distancia que existía entre la Corte y la ciudadanía.
“Irresponsabilidad es que tengamos expedientes que nos hayan dejado, más de mil 400 expedientes, en un cajón congelados”, agregó.
Guerrero García evitó atribuir actos de corrupción a ministros del pasado y señaló que una acusación de esa naturaleza requiere pruebas y un debido proceso. Sin embargo, insistió en que la nueva integración debe erradicar prácticas como la opacidad y la lentitud en la impartición de justicia, además de mejorar la comunicación pública sobre las resoluciones del tribunal.
La crítica del ministro se concentró en el funcionamiento institucional más que en personas específicas. Reconoció que existieron criterios relevantes en etapas anteriores, especialmente después de la reforma constitucional de derechos humanos de 2011, pero sostuvo que también hubo fallas que provocaron un rezago significativo.
El señalamiento ocurre a menos de un año de la instalación de la nueva Suprema Corte, integrada por nueve ministros electos mediante voto popular, en un proceso que modificó de manera profunda la estructura del Poder Judicial.
La justicia ya está al alcance de la gente, sostiene Guerrero
Guerrero García aseguró que la justicia se encuentra hoy más cerca de la ciudadanía que en etapas anteriores del Poder Judicial. El ministro afirmó que la nueva Corte busca romper con la imagen de una institución cerrada y distante, tanto en el acceso físico a sus instalaciones como en la atención de casos que afectan directamente a sectores vulnerables.
Como ejemplo, recordó que cuando era estudiante universitario encontraba una Suprema Corte de “puertas cerradas”, mientras que ahora impulsa un modelo de apertura para que cualquier persona pueda conocer el tribunal. También destacó la primera sesión itinerante de la Corte en Tenejapa, Chiapas, una decisión que buscó llevar al máximo órgano judicial a comunidades donde nunca había tenido presencia institucional.
El ministro sostuvo que la transformación también debe reflejarse en los asuntos que llegan al tribunal. “A mí me gustaría que esta fuera la época de la justicia humanista”, dijo. Bajo esa visión, explicó que la Corte ha intervenido en casos relacionados con acceso al agua, identidad jurídica, discapacidad y derechos de comunidades históricamente marginadas.
Para el ministro, el principal reto es que la ciudadanía conozca herramientas como el amparo y las utilice para exigir el cumplimiento de derechos humanos cuando una autoridad incumpla sus obligaciones.
Rechaza jueces robot y limita papel de la inteligencia artificial
Advirtió que la inteligencia artificial debe funcionar como una herramienta de apoyo para el sistema judicial y no como un mecanismo que sustituya el razonamiento humano en la impartición de justicia.
“El pensamiento, el razonamiento, la filosofía, no pueden ser sustituidos por la inteligencia artificial”, afirmó. El ministro sostuvo que ninguna plataforma tecnológica debe redactar sentencias ni reemplazar a jueces, secretarios de estudio y cuenta o personal jurisdiccional. “No puede existir juez robot”, enfatizó.
A su juicio, la inteligencia artificial puede aportar ventajas en tareas de búsqueda de precedentes, organización de información jurídica, evaluación de criterios judiciales y análisis comparado. También podría ayudar a revisar la consistencia de las resoluciones emitidas por jueces y magistrados a lo largo del tiempo.
Guerrero García comparó la situación con el uso de calculadoras en la educación. Señaló que, pese a la existencia de herramientas tecnológicas, los estudiantes continúan aprendiendo operaciones matemáticas para desarrollar capacidades de razonamiento que ninguna máquina puede sustituir.
El ministro también llamó a estudiantes universitarios a no depender de plataformas de inteligencia artificial para elaborar trabajos académicos, al considerar que la argumentación jurídica y la construcción del pensamiento crítico siguen siendo tareas esencialmente humanas.
Durante la entrevista, Guerrero García defendió la diversidad de perfiles que integran la nueva Suprema Corte y destacó que por primera vez existe una mayoría de mujeres en el pleno. También reivindicó la presencia de ministros con trayectorias distintas a las rutas tradicionales del Poder Judicial, incluidos académicos, investigadores y representantes de comunidades indígenas.















