Estados Unidos e Israel querían una guerra, y pretexto de que tiene armas nucleares (narrativa que tienen desde 1984, ¡cuac!), se fueron contra Irán, que estaba a “semanas” (desde hace 41 años) de tener un arma atómica. De forma sorpresiva, Donald Trump, el presidente gringo, ordenó un ataque “preventivo” (qué forma de manipular las palabras) contra tres instalaciones nucleares del país islámico, a pesar de la advertencia de Rusia, que un ataque podría generar un nuevo Chernóbil en pleno Medio Oriente. Les valió. Por eso, según, exhortaron a los residentes a huir. Lamentable. Desde el sábado en la tarde (tiempo de México), cientos de análisis se han desarrollado, algunos con las razones del conflicto (todo apunta a que el premier israelí, Benjamín Netanyahu, tiene intenciones políticas internas para salvar su pellejo, sin importar que se lleve a medio mundo al demonio), otros con lo que vendría (una Tercera Guerra Mundial), y los pocos con una posible solución. Luego de que diera a conocer el bombardeo, Trump, fiel a su estilo, salió con una sentencia estúpida: “ahora que venga la paz”. De risa, de burla. Este domingo, hasta el cierre de esta gustada sección, comenzó el juego de ajedrez. Lo primero es que Irán determinó cerrar el Estrecho de Ormuz, por donde pasa la mayor parte de los barcos con gas, combustible y crudo desde Medio Oriente al resto del mundo (esto, por supuesto, va a subir el precio de los derivados de petróleo, para golpear la economía gringa), y esto impactará en los mercados. Lo segundo queda en las manos de las potencias nucleares secundarias: Rusia, China y Pakistán; Reino Unido, Francia y los europeos con armas atómicas; y en otro lado las petromonarquías, ingresar al conflicto. Lo tercero es que, como escenario fatal, alguien con poco cerebro lance una bombita radioactiva y nos cargue el payaso a todos. ¿Para qué tener tantas bombas? ¿Para disuadir? ¿Para que el planeta explote y sólo quede una estela de polvo en el Universo? Una utopía sería poner a Trump, a Netanyahu, al ayatolá en un ring para que se den sus trancazos y dejen al mundo en paz. Imposible. Por eso, como todo cobarde, mandan sus drones, sus misiles, es la modernidad en las guerras: de lejitos. Luego no se quejen de las represalias.
Es cuanto.
Irán muestra imágenes apuntando a Dimona, la instalación nuclear ilegal de Israel y que Washington protege en silencio desde hace décadas.
— Carolina ❤️🔥 (@realCarola2Hope) June 22, 2025
Este fue precisamente el sitio que John F. Kennedy intentó inspeccionar y cerrar. Preocupado por el programa nuclear clandestino de Israel,… pic.twitter.com/GnxdHm262E
Tercera Guerra Mundial.
— 𝖁𝖊𝖗ó𝖓𝖎𝖈𝖆 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𝖎𝖆 (@taller2006) June 22, 2025
"Las guerras mienten, ninguna guerra tiene la honestidad de confesar, yo mato para robar..."
Eduardo Galeano. pic.twitter.com/QguC4czdKr
















