Dice que promueven (los gobernantes, políticos y magnates mafiosos) excusas que llegan al alma nacionalista de cada habitante. Luchar en nombre de Dios, de la democracia, de la nación, de la patria, de una ideología, de una supuesta superioridad moral, es realmente un viejo clásico: “quítate tú para ponerme yo”. O lo que es lo mismo: “de que lloren en mi casa a que lloren en la tuya…”. Ahora con la escalada militar entre Israel, Irán y Estados Unidos, se ha vuelto viral un video del autor de libros como “Las venas abiertas de América Latina”, “El libro de los abrazos” y “Espejos: una historia casi universal”, en el que critica los motivos de guerrear. El historiador Juan Miguel Zunzunegui –que no es santo de nuestra devoción, pero tiene mucha razón- recuerda cómo los conflictos, en la historia, son para robar (lo mismo que las bolitas de malandros). Roban tierras, oro, recursos, personas, dinero, paz, obras de arte… No existen las “guerras justas”. Un ejemplo reciente se vio en Irak, cuando tras la “Tormenta del Desierto”, se filtraron fotografías de soldados gringos custodiando cargamentos de lingotes de oro. Actualmente, Estados Unidos controla el petróleo que se produce tanto en Irak como en Kuwait. El otro común denominador es el miedo. Esta emoción, de la que parecen alimentarse para llevar a cabo sus intereses, es lo que mantuvo en vilo al mundo durante la Guerra Fría. No pasó nada. Ahora parece que le subieron una rayita a la amenaza, y el miedo crece: Aumenta el amago del lanzamiento de las bombas nucleares (vean los videos de TikTok al respecto). Con el perdón de Cervantes, de las buenas conciencias y los menores (que hablan peor que los adultos): las guerras son entre hijos de la chingada contra hijos de puta.
Es cuanto.
La lucidez de Eduardo Galeano. Escuchen y vean esta reflexión sobre las guerras. Tercera guerra mundial. Trump Y Netanyahu. OTAN/ Rusia /Moscú/EEUU/Pentágono. pic.twitter.com/qJqYLOnoe1
— Mariona 😼🐾 (@RosaMariaN9) June 22, 2025
No es la solución
Luego que Trump se vanagloriara, diciendo medias verdades, de que alcanzó un alto al fuego con Irán, las cosas no son como las pintan. Israel mostró su vulnerabilidad, pues la famosa Cúpula de Hierro no está preparada para misiles hipersónicos. Enseñó una estrategia estilo Sun Tzu (“El Arte de la Guerra”), el del engaño, pero también se aplica a Israel y su primer ministro, Benjamín Netanyahu: “Un hombre malvado quemará su propia nación hasta los cimientos para gobernar sobre las cenizas”. Parece que el alto al fuego, presumido por el magnate en sus redes sociales, no es para que Irán se someta, tampoco para que el régimen de los ayatolás renuncie al poder, es para ver qué tiene Estados Unidos entre manos, mientras Rusia y China miran de lejos hacia dónde apuntan las cosas. Las palabras de Trump, escritas en su particular estilo rimbombante y ambiguo, dan un ultimátum a Teherán y un zape a Tel Aviv: “El alto el fuego durará 12 horas, tras las cuales se declarará oficialmente el fin de la guerra. Irán iniciará el alto el fuego, seguido por Israel a las 12 horas, poniendo fin formalmente a lo que se conocerá como la ‘Guerra de los 12 Días’. Durante este período, se espera que ambas partes se mantengan pacíficas y respetuosas”, dijo el magnate. Ya veremos si esto es cierto.
Es cuanto.
Donald Trump anuncia un alto al fuego entre Israel e Irán. Suena bonito, pero sabemos que Netanyahu y Trump son un par de dementes y en cualquier momento que se les ocurra empeoran todo de nuevo.
— Guille Vidal (@eltemagv) June 24, 2025
Además, no olvidemos que el genocidio en Palestina continúa... Nada que celebrar. pic.twitter.com/nkavaKxgOV
















