También en el proceso de la comunicación, aquel que dice que “es un proceso de transmitir y recibir información, ideas o sentimientos entre dos o más personas”. Por ello, lo que hace TV Azteca no es ni periodismo, ni comunicación. Es, como diría la canción: “Algo más”. Ese más, podríamos llamarlo: manipulación. Porque, seamos honestos, el dueño de esa televisora, Ricardo Salinas Pliego, no piensa en el país, que le vaya bien a la nación, que el pueblo esté en mejores condiciones… ¡No y no! Lo único que quiere el señor es no pagar los impuestos que, como todo mexicano, mexicana, tiene obligación de liquidar. Eso que dicen sus empleados que sirven como voceros de su oligarquía es información manipulada, con el fin de lograr su cometido: no pagar los 74 mil millones de pesos de impuestos. Ojalá y esa lana se las dieran a sus voceros, pero no. Son para que el o-li-gar-ca sea más rico, no para que cree más y mejores empleos, no para que le pague a todos los proveedores a los que adeuda, no para que dé más facilidades de pago en sus tiendas, o mejorar el servicio de Internet. Por eso cuando salen sus empleados, empleadas, a decir que “no maten al mensajero, no callen a las voces críticas”, sólo podemos sonreír y afirmar: “pobres ilusos (as)”, creen que son libres de expresarse. ¡Pamplinas! Hablan por que les ordenan que lo hagan. Si puede, querido lector, lectora, apague la televisión.
Es cuanto.
No maten al mensajero, no callen a las voces críticas, no engañen, no mientan.
— Hannia Novell نوفيل (@HanniaNovell) July 16, 2025
Los problemas que padece México son evidentes. https://t.co/th2bSqeozT
Ay Trump, ni cómo ayudarte
En su carrera por romper con el sistema que los Demócratas heredaron, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace cada estupidez que, bueno, no deja más que cejas levantadas. En plena Casa Blanca, se enfrentó al titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, a quien busca descarrilar para que implemente las políticas económicas que a su naranja cabeza se le ocurra, y como este personaje es una piedra en el zapato, pues le estorba. ¿Por qué? Simple: es de los que ponen límites, le dice “no” a cualquier decisión tonta, escucha y dice lo que piensa, pero ya hizo un análisis de las posibles consecuencias. Y como eso no le gusta al ego de Trump, lo quiere fuera. Pero, ojo, la Fed no es un ente gubernamental, es privado, por eso llama la atención. ¿Lo peor? Aseguró que su antecesor, Joe Biden, fue quien puso a Powell, pero nooooooo, fue el propio Trump. O ya empieza a padecer de lagunas mentales o tiene olvidos selectivos, según convenga. Así es de incoherente el vecino tóxico.
Es cuanto.
🚨 HUMILIATING:
— CALL TO ACTIVISM (@CalltoActivism) July 16, 2025
This video of Trump saying he's surprised Biden put in Powell as Fed Chair while a video of Trump nominating Powell HIMSELF plays below is going viral.
Share this video of Trump's mental decline because the media won't. They're too busy giving wall-to-wall… pic.twitter.com/RicF6tjaK1
















