- Inicio
- Columnistas
- Letras del Sur
- Márcia Batista Ramos

Márcia Batista Ramos
Es escritora brasileña, filósofa y Cónsul Honoraria de Brasil en Oruro, Bolivia. Autora de más de una decena de libros en diversos géneros, su obra ha sido traducida a 16 lenguas, consolidándola como una figura clave del intercambio cultural iberoamericano. Es columnista internacional en medios de Europa y América, y presidente para Bolivia de la Cámara Internacional de Escritores & Artistas. Distinguida con múltiples Doctorados Honoris Causa, su trabajo combina la creación literaria con una profunda labor de crítica y gestión cultural, a la fecha fue publicada en 38 países.
“Escribir es una ceremonia silenciosa que se celebra entre el alma y el lenguaje, donde la tinta reemplaza a la sangre, y la palabra encarna la idea, como si fuese el único cuerpo posible del pensamiento.”
Los girasoles de Rusia existieron en mi vida antes de que yo supiera dónde quedaba Rusia. Llegaron a través de una película que no vi; mis padres la vieron en 1970. Yo tenía seis años y no sabía leer. Los escuchaba. La película se llamaba Los girasoles de Rusia y bastó que ese título se repitiera entre ellos para que se instalara en mí como una imagen propia. No entendía la guerra, ni la historia, ni la ausencia que narraba. Pero el nombre quedó vibrando: Rusia, girasoles, pérdida.
En la Europa medieval —siglos XII al XIV— ser mujer y no ser esposa ni monja, sin ser hereje (aunque las malas lenguas así las nombraran), era una empresa casi imposible. Aun así, las beguinas decidieron vivir al margen del destino aceptado para las mujeres y habitaron los márgenes: de las ciudades, de la Iglesia, del poder.
El mundo observó, recientemente, escenas que ya no pueden ser interpretadas como simples operativos de seguridad pública, sino como episodios de guerra interna. En Río de Janeiro, el avance de las fuerzas policiales hacia el “Complexo do Alemão” encontró una respuesta propia de un conflicto armado no convencional: barricadas con fuego, explosivos, drones, fusiles automáticos y una logística diseñada no para la huida, sino para la resistencia y la muerte. Lo que allí se manifestó no fue delincuencia común, sino narcoterrorismo plenamente estructurado.
En la guerra no hay poesía. Falta todo. Y nadie puede hacer nada. No porque falten palabras, lo que pasa es que sobran los silencios. Los humanos, pierden la esperanza antes de perder la razón y en las guerras, en medio del pánico se olvidan de las palabras, como quien deja el tarro de mermelada abierto y corre para alejarse del incendio.
- Introducción: escritura breve en un mundo inestable
Zygmunt Bauman define la modernidad líquida como una etapa histórica en la que las estructuras sólidas —instituciones, identidades, valores, narrativas— han perdido su estabilidad, disolviéndose en un flujo continuo de transformaciones. En este escenario, la experiencia humana se vuelve fragmentaria, provisional y marcada por la inmediatez. El tiempo ya no se acumula: se consume.
Llama Pável Gaspar a fortalecer la coordinación de autoridades municipales en materia de seguridad
Martes, 17 Febrero 2026 22:11Anuncia Esther Martínez que Congreso del Estado conmemorará Día Internacional de la Lengua Materna
Martes, 17 Febrero 2026 21:23San Andrés Cholula se prepara para recibir el Medio Maratón Equinoccio 2026
Martes, 17 Febrero 2026 21:21Seguridad Pública de Texmelucan recupera dos vehículos con reporte de robo
Martes, 17 Febrero 2026 21:14
























